.—
El gobierno boliviano destinará ocho millones de dólares para
financiar con créditos los aranceles de las empresas exportadoras
afectadas por la suspensión de la Ley de Promoción Comercial Andina
y Erradicación de Drogas (ATPDEA).
El decreto precisa que ese fondo se crea con dinero procedente
del Tesoro General de la Nación (TGN), explicó el ministro de
Hacienda Luis Arce.
Por su parte, el viceministro de Comercio y Exportaciones,
Huáscar Ajata, señaló que los recursos serán administrados por el
Banco de Desarrollo Productivo (BDP).
Ajata explicó que desde noviembre las compañías locales que sean
afectadas por la eventual suspensión por Estados Unidos de las
preferencias arancelarias deberán aproximarse a la plataforma de
mercados alternativos para inscribirse y acceder al fondo.
El BDP realizará una evaluación para luego otorgar un crédito con
el que la firma pueda pagar los tributos requeridos a la aduana del
norteño país.
"El mecanismo es muy rápido, ágil y todos los empresarios
exportadores a Estados Unidos no deberían tener ninguna dificultad
para acceder a este beneficio", apuntó.
El 2 de octubre pasado, el Congreso estadounidense aprobó la ley
de extensión de las preferencias arancelarias para los países
andinos (un año para Perú, Colombia y Ecuador; y solo seis meses
para Bolivia).
Pero de manera anticipada al 31 de octubre cuando vencía el plazo
para notificar esa ampliación, el presidente George W. Bush planteó
la posibilidad de suspender a Bolivia de esos beneficios, bajo el
argumento de fallar en la lucha contra las drogas.
Los empresarios prevén que la determinación llegue a fin de este
mes y desde el próximo el país ya no goce de las preferencias
arancelarias.
De su parte, el presidente Evo Morales suscribió la víspera en
Caracas con su par, Hugo Chávez, un convenio que permite la apertura
del mercado venezolano a los textiles bolivianos.
"Estados Unidos pretende sabotear a Bolivia con políticas
proteccionistas, que quieren cortar nuestras exportaciones
textiles", acusó el mandatario.
Los acuerdos, que se enmarcan dentro de la Alternativa
Bolivariana de las Américas (ALBA), fueron ratificados por Morales y
Chávez en la base terrestre Luapa, desde donde siguieron el
lanzamiento del satélite venezolano Venesat-1 "Simón Bolívar".