Actualizado 11:00 a.m. hora local

Una fiesta para compartir con Alicia y el maestro Fernando

CARMEN ORIA

Celebrar las seis décadas del Ballet Nacional de Cuba (BNC) junto a colegas que ya han dejado de bailar y las nuevas hornadas, y compartir con Alicia y el Maestro Fernando Alonso, es lo más especial para Aurora Bosh.

"Lo importante que voy a hacer en los 10 días del XXI Festival Internacional de Ballet de La Habana es eso, intercambiar momentos de alegría y emociones que estoy segura perdurarán por mucho tiempo, y asistir a las funciones", aseguró una de las Cuatro Joyas de la compañía fundada el 28 de octubre de 1948.

En declaraciones exclusivas a la AIN, Aurora también confesó que esta efeméride la transporta a camaradas que ya no están físicamente, pero sí en el recuerdo de todos.

Evocó al Maestro José Parés, Alberto Alonso, Mirtha Plá, Josefina Méndez, Ernestina Martínez del Hoyo, Joaquín Vanegas, Silvia Marichal, Margarita de Saá, entre tantas personas con diferentes responsabilidades al lado de los bailarines, a Aurelia Noriega y Nina Manduley que les ayudaban a vestir.

La Premio Nacional de Danza señaló que en su mente están presentes quienes han puesto su granito de arena en el camino hacia el éxito de clasificar entre las cinco mejores compañías del mundo.

Una parte del BNC es la que se llena de aplausos en el escenario, dijo la maitre, y subrayó que en estos días de celebraciones ha tenido en su memoria a esa otra, que ha laborado de forma anónima.

La también asesora del Central School of Ballet, en Londres, dijo que piensa mucho en ellos con alegría, al constatar la satisfacción de contar con un Ballet que sigue vivo, ver cómo aumenta cada vez más el público que lo sigue y que también sabe apreciar lo nacional y lo que se hace en el mundo entero.

No ha sido fácil lograr ese prestigio a nivel internacional, alcanzado con mucho amor y empeño, aseguró quien alterna como profesora en el Taller de Jóvenes en el Ballet Nacional de España, al mando de José Antonio Ruiz, quien montó en La Habana El Sombrero de tres picos, para obra en la cual ella asumió el rol de La Molinera.

Respecto a la huella del BNC en otras plazas del orbe, Aurora afirmó que muchos de los antiguos bailarines prestan servicio en el exterior con magníficos resultados, y con ello ponen muy en alto el nombre de Cuba y de la compañía.

 

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