El reestreno anoche de La bella durmiente, versión
coreográfica de Alicia Alonso sobre la original de Marius Petipa,
marcó un momento estelar en la segunda jornada del XXI Festival
Internacional de Ballet de La Habana.
Escenificada en la sala García Lorca, del Gran Teatro de La
Habana, por el Ballet Nacional de Cuba, la majestuosa pieza cumplió
las expectativas del público que esperó largos años por la vuelta de
ese clásico, al repertorio de la compañía.
En los papeles protagónicos se desempeñaron Viengsay Valdés y
Romel Frómeta, quienes serán doblados en la segunda función,
señalada para hoy jueves, por Anette Delgado y Joel Carreño.
La partitura del compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski fue
interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional, conducida por la
maestra Elena Herrera.
Entre el público que colmó la sala se encontraban el General de
Ejército Raúl Castro, Segundo Secretario del Partido y Presidente de
los Consejos de Estado y de Ministros, y Esteban Lazo Hernández,
Vicepresidente del Consejo de Estado y miembro del Buró Político del
Partido.