LAS
TUNAS.— La agudeza y genialidad que Federico García Lorca reflejó en
su Romancero gitano, fenómenos y sentimientos tan diversos
como "la infancia y la muerte, los deseos ocultos del alma, el
adulterio, las rencillas ancestrales, la envidia o el mito... ",
acentuaron la inmortalidad del poeta y dramaturgo español, mediante
la no menos sobresaliente actuación que protagonizaron Cristina
Hoyos y su Ballet Flamenco de Andalucía, en el contexto del 21
Festival Internacional de Ballet de La Habana, con subsede en el
Teatro Tunas.
Convertidos en ritmo, compás, temblor y movimiento, nueve de los
15 romances escritos por Lorca en su Romancero (1924-1927)
despertaron la sensibilidad artística de un público que, según
declaró la famosa bailaora andaluza, "nos ha tributado una acogida
estupenda, ha aplaudido en el momento preciso, nos ha hecho sentir
como en casa y pensar ya en volver otra vez, si no el año que viene,
lo más pronto posible".
Como
expresión de ese respeto y cariño populares, Cristina Hoyos recibió
este martes la condición de Huésped Ilustre de la Ciudad de Las
Tunas, en ceremonia a la que asistió Abel Prieto Jiménez, miembro
del Buró Político y titular de Cultura, acompañado de su homólogo
venezolano Héctor Soto Castellanos, y de Blanca Arredondo Graterol,
directora general de la Fundación Misión Cultura en esa hermana
nación, entre otras personalidades.
Previo a la entrega del reconocimiento —donde Cristina expresó su
agradecimiento personal y el de la compañía que dirige— los
ministros de Cuba y Venezuela habían recorrido los municipios de
Jesús Menéndez y Puerto Padre, en cuyas instituciones culturales
florecen el arte y la vida a pesar de los severos daños causados por
el meteoro.
"Estos huracanes —enfatizó Abel— han demostrado que se puede
hacer cultura prácticamente sin recursos ni logística... apenas
mediante ese contacto directo con un público que lo agradece
infinitamente y que enriquece la sensibilidad del artista".