Los recolectores de café en Maisí, el municipio extremoriental
cubano, acopiaron hasta hoy el equivalente al contenido de 550 mil
latas de cinco galones, habitual medida de cosecha empleadas por los
caficultores de la Isla.
La cifra representa más de la mitad de lo acopiado en Guantánamo,
provincia que junto a Santiago de Cuba enfrentó una emergencia de
cosecha por los altos niveles de maduración en los campos, como
consecuencia del paso de los huracanes Gustav y Ike.
Emilio Rivera López, jefe de producción de Café y Cacao, del
Ministerio de la Agricultura en Guantánamo, aseguró a la AIN
independientemente de los daños meteorológicos, la provincia puede
cumplir el plan de acopio, estimado en casi millón y medio de latas.
El actual acumulado de cosecha afianza el criterio de
cumplimiento por lograrse en medio de la recuperación del desastre
que significó la caída de árboles en unas siete mil hectáreas de
cafetos y la pérdida de alrededor de 300 mil latas del grano
púrpura.
Entonces, la humedad residual en las plantaciones y el aumento
del calor por falta de sombra, aceleró la maduración hasta volúmenes
calculados en 320 mil latas, cuyo acopio exigió masivas
movilizaciones desde todos los puntos de la provincia hacia el
macizo cafetalero.
Hoy la maduración se redujo a la mitad y se mantiene un control
con la recogida diaria de alrededor del 22 por ciento del púrpura en
las plantaciones, para evitar pérdidas.
Por el volumen de su cosecha, Maisí, mayor productor cubano del
rubro, es decisivo para la provincia de Guantánamo, donde otros
importantes aportadores son Yateras y El Salvador, con potencial
para impulsar el cumplimiento del plan anual de acopio del aromático
grano.