El proyecto de resolución que demanda el cese del bloqueo de los
EE.UU. a Cuba, será considerado este miércoles por la Asamblea
General de la Organización de las Naciones Unidas (AGNU).
Los 192 miembros del organismo internacional examinarán el
documento durante una sesión plenaria en su sede habitual, la ciudad
norteamericana de Nueva York.
El texto subraya que esa coercitiva medida ha provocado en casi
50 años pérdidas económicas directas a la Isla Caribeña por más de
93 mil millones de dólares, equivalentes a unos 224 mil millones de
dólares al cambio actual del devaluado billete verde.
La AGNU ha reiterado desde 1992 su respaldo a la iniciativa
cubana, que el pasado año recibió la cifra récord de 184 votos a
favor, cuatro en contra y una abstención.
El Canciller Felipe Pérez Roque presentará el texto y asistirá al
debate y votación sobre el tema en el órgano más universal de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Esa fracasada política -como confirman 16 resoluciones
consecutivas de la Asamblea General- es violatoria de los propósitos
y principios de la Carta de esa Organización y de del derecho
internacional, que norman las relaciones entre Estados soberanos.
Además vulnera los principios sobre la libertad de comercio y
navegación internacional consagrados en disímiles instrumentos
internacionales.
Desde la adopción de la resolución 62 3 por la AGNU, el 30 de
octubre de 2007, hasta la fecha, se han mantenido y reforzado las
principales direcciones del bloqueo a Cuba.
Ello se ha expresado en mayores sanciones económicas y
persecución a la actividad empresarial y a las transacciones
financieras, incluidas las operaciones destinadas a saldar las
cuotas de Cuba con los organismos de la ONU.
El fortalecimiento de la guerra económica se evidencia también en
la usurpación de marcas comerciales cubanas y mayores presiones
contra quienes comercian con Cuba o se vinculan con ella en
intercambios culturales y artísticos.
Washington ha pasado a una fase más abierta y peligrosa de
organización y ejecución de operaciones subversivas, por vías
oficiales o no, como fuera previsto en el Plan del Presidente George
W. Bush para la recolonización de Cuba y en su posterior
actualización del 10 de julio de 2006.
La Comunidad Internacional rechazará nuevamente este inhumano
proceder de EE.UU. y demandará su eliminación.