A la edad de 88 años falleció Enriqueta Reyes González, primera
mujer bombera de Cuba y América Latina.
En la década del 50 del pasado siglo conformó y lideró el primer
comando contra incendios de la localidad de Ranchuelo, provincia de
Villa Clara, integrado por 25 hombres.
El grupo disponía de un carro cisterna, moderno para la época, un
cuartel, y uniformes, todo adquirido por medio de colectas populares
organizadas por ella.
Dotada de una capacidad innata para la toma inmediata decisiones
y determinaciones tácticas, La Coronela, como le llamaban, extinguió
incendios de gran envergadura en caseríos y lugares productivos.
Por su desempeño, logró que la tropa gozara de alto prestigio en
Ranchuelo y localidades vecinas.
Ya jubilada integró al movimiento de la Agricultura Urbana, en la
especialidad de plantas ornamentales, y por el buen trabajo
realizado su patio recibió la condición de Jardín de Referencia
Nacional.