Solo en los alrededores de las nueve cuencas hidrográficas de
interés nacional habita el 40 por ciento de la población cubana y en
ellas se desarrolla la mayor parte de la actividad económica
principal del país.
Un estudio del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH)
reveló que tales ecosistemas abarcan una extensión del 15,2 por
ciento del territorio cubano en 11 de las 14 provincias de la nación
y en 51 de sus 169 municipios.
En la Isla existen 632 cuencas hidrográficas, pero las de mayor
relevancia son Cuyaguateje (Pinar del Río), Ariguanabo (La Habana),
Almendares-Vento (La Habana-Ciudad de La Habana), Hanabanilla (Villa
Clara-Cienfuegos), y Zaza (Sancti Spíritus).
La lista la completan Cauto (Las Tunas-Holguín-Granma-Santiago de
Cuba), Guantánamo-Guaso, (Guantánamo-Santiago de Cuba), Toa
(Guantánamo), y Mayarí (Holguín).
Los especialistas nacionales han sentado pautas en cuanto al
ordenamiento y administración de semejantes zonas, por ser sus
recursos hídricos el eje articulador de las políticas de desarrollo
económico, social y de protección ambiental para contribuir a la
seguridad alimentaria, salud pública, industria y servicios.
De acuerdo con esa estrategia, aplican programas para el
mejoramiento y conservación de suelos, reforestación, lucha contra
incendios forestales, protección de los recursos naturales,
reducción de la carga contaminante y conservación de la diversidad
biológica.
Según estadísticas, de 2000 a 2006 fueron beneficiadas unas 500
mil hectáreas por año como promedio, de suelos cultivados, la
mayoría en cuencas de interés nacional. Incluso, se rehabilitó el 80
por ciento de las tierras degradadas por las operaciones mineras, a
cielo abierto, en la de Mayarí.
Cuba asumió en 2006 la Presidencia del Comité de Cuencas
Hidrográficas de la Unión Panamericana de Asociaciones de Ingenieros
(UPADI), que aglutina a profesionales de 26 países de la región y
España como observador