El presidente
venezolano, Hugo Chávez, afirmó hoy aquí que las naciones deben
buscar soluciones propias a la actual crisis financiera sin esperar
recetas desde el norte (Estados Unidos).
Se trata de una crisis del capitalismo que evidencia la
degeneración, la falta de ética y crueldad de un sistema en franca
destrucción, generada por el imperialismo estadounidense, resaltó
Chávez en rueda de prensa en esta ciudad amazónica.
Acompañado de su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, y al
término de una reunión entre ambos, subayó que ante esta situación
se imponen medidas propias que garanticen el desarrollo de la
economía y enfrentar las secuelas de esta catástrofe financiera.
Ojala ya estuviera en funcionamiento el Banco del Sur para contar
con una alternativa suramericana, pero todo indica que esa propuesta
está enterrada, aseveró.
Creo que este es el momento de avanzar hacia una unidad regional
para establecer nuestros propios mecanismos y evitar una gran
afectación por la crisis.
El mandatario venezolano señaló que el entorno histórico marcado
por la crítica situación monetaria permite establecer "el momento de
crear una moneda internacional", la cual podría denominarse sucre,
la antigua ecuatoriana.
"El sucre nos serviría para regular nuestro comercio, nuestros
déficits, excedentes y trabajar nosotros mismos", aseveró.
Aclaró que en el caso venezolano, su gobierno emprendió hace 10
años cambios en el sistema financiero, criticados por muchos
especialistas del norte, que garantizan ahora la seguridad de la
economía de su nación.
Impusimos regulaciones financieras, cambiamos a los funcionarios
de la Superintendencia de Compañías y del Banco Central y poco a
poco sacamos nuestra reserva de los bancos estadounidenses,
enfatizó.
Estas medidas propiciaron que contemos hoy con una reserva
monetaria superior a los 40 mil millones de dólares y un denominado
fondo de excedente de más de ocho mil millones de dólares, señaló.
Al referirse a la caída del precio del crudo en el mercado
internacional, indicó que desde el 1 de noviembre próximo habrá una
reducción en 1,5 millones de barriles, con miras a lograr una
recuperación del costo del denominado oro negro.
Finalmente dijo que un precio entre 70 y 80 dólares sería "más
que suficiente" para su nación.