.—
Más de 80 familias palestinas abandonaron hoy sus hogares ante el
temor de inundaciones por los torrenciales aguaceros que afectan a
la Franja de Gaza, donde varias infraestructuras viales han sido
destruidas.
Autoridades de la defensa civil señalaron que los aguaceros
causaron severos daños a casas y negocios en este enclave costero,
debido a que en numerosas áreas el agua penetró en los inmuebles
hasta una altura de 1,5 pies, aunque no se ha reportado ninguna
víctima.
El gobierno del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas)
alertó del peligro de una crisis humanitaria debido a que la endeble
infraestructura, ya bastante deteriorada por el bloqueo israelí,
resulta insuficiente para soportar semejante chaparrón.
Según datos de la defensa civil, más de 115 viviendas sufrieron
afectaciones por las riadas, pero los peores destrozos se
registraron en el área de Khan Yunis, seguida por los barrios de
Shiekh Radwan y Zeitun, y los campos de refugiados de Shati y
Jabaliya.
Los pronósticos inducen a pensar que las lluvias continuarán esta
noche con tormentas eléctricas y truenos que se sentirán también en
la zona sur de Israel, donde se produjeron crecidas.