.—
Al menos ocho muertos y 23 heridos provocaron hoy varios atentados
en Iraq, donde prosigue la ola de arrestos en medio de la inquietud
en círculos oficiales por una agresión norteamericana desde este
país contra Siria.
Fuentes de seguridad informaron que la explosión por control
remoto de un carro bomba en el barrio capitalino de al-Jihad segó la
vida de cuatro personas y causó heridas a otras 12, además de daños
a vehículos civiles y numerosos negocios en un mercado popular
aledaño.
También en Bagdad, dos deflagraciones registradas más temprano en
las zonas de al-Nahda y al-Nidal dejaron un saldo de siete
lesionados, precisó un reporte policial.
Las mismas fuentes indicaron que desconocidos mataron a cuatro
uniformados recién reclutados e hirieron a un número similar cuando
se dirigían a sus labores en el área de al-Amil, en la norteña
ciudad de Mosul, cabecera de la provincia de Nínive.
Entretanto, un funcionario de los servicios de seguridad kurdos
en la provincia de Salah al-Din salió ileso de un atentado con
explosivos que impactó destruyó su vehículo mientras transitaba por
el distrito central de Touz Khormato.
El ambiente de inseguridad en varias localidades iraquíes también
se evidencia en las frecuentes redadas combinadas de la policía y el
ejército, muchas veces apoyados por tropas norteamericanas, según
reflejan estadísticas oficiales.
Un total de cinco miembros de la resistencia a la ocupación,
incluido el líder de un grupo que opera en la ciudad de Baquba,
fueron detenidos en Diyala, mientras otros 11 irregulares fueron
capturados durante una incursión estadounidense cerca de Ciudad Sadr,
en Bagdad.
Las detenciones desmienten las afirmaciones del mando militar de
Estados Unidos aquí de que la cifra de 16 mil 900 prisioneros bajo
su custodia representa un notable descenso, no obstante a que
asegura haber dejado libre este año a cerca de 15 mil 900 iraquíes.
De forma paralela, el Consejo de Representantes Iraquí
(parlamento) mostró hoy preocupación por el ataque perpetrado por
soldados y medios aéreos norteamericanos desde este país contra el
poblado sirio de al-Sukkariya, en la región rural fronteriza de Abou
Kamal.
El ente legislativo afirmó que sigue con preocupación el ataque
militar de Estados Unidos dentro del territorio sirio, y las bajas
civiles que provocó, mientras la cancillería reiteró que está en
curso una investigación e informará de sus resultados a Damasco.