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Siria advirtió hoy a Estados Unidos de posibles represalias por la
agresión a su territorio que causó ocho muertos, y contrastó las
justificaciones norteamericanas con las muestras de solidaridad
procedentes del Líbano y países europeos.
El gobierno del presidente Bashar Al-Assad demandó respeto a su
soberanía territorial y aseguró que la defenderá, si Washington
ejecuta una nueva violación de sus fronteras o espacio aéreo.
La reacción de Damasco siguió a la denuncia hecha el lunes por la
muerte de ocho personas en la aldea de Al Sukariya, limítrofe con
Iraq, a causa de la incursión de cuatro helicópteros y el desembarco
de militares norteamericanos que atacaron un edificio en
construcción.
El canciller sirio, Walid Al-Moallem, descartó ayer desde Londres
que la agresión contra civiles desarmados haya sido por error y
subrayó que defenderemos nuestro territorio, si se repite.
Al-Moallem precisó que entre las víctimas fatales había un
campesino, sus tres hijos menores, un pescador y una mujer, por lo
que matar civiles, a los ojos del Derecho Internacional, significa
una agresión criminal y terrorista.
Entretanto, un portavoz norteamericano citado por medios
regionales consideró exitoso el ataque del domingo porque permitió
aniquilar al iraquí Abu Ghadiyah, presentado como una figura clave
supuestamente involucrada en el trasiego de combatientes extranjeros
hacia Iraq.
La televisión estatal siria, por su lado, mostró imágenes de los
funerales de las víctimas y las expresiones de rechazo a la
incursión estadounidense en la citada aldea cerca de la ciudad de
Bou Kamal.
Paralelamente, la cancillería convocó a los encargados de
negocios de Estados Unidos e Iraq en Damasco para presentar una
protesta formal, mientras recibió expresiones de solidaridad desde
el exterior.
El presidente libanés, Michel Suleimán, cuyo país acaba de
establecer relaciones diplomáticas con Siria, denunció la agresión
de Washington como flagrante violación de la soberanía de un estado
árabe hermano.
A su vez, el primer ministro Fouad Siniora calificó el hecho de
inaceptable, mientras el liderazgo del movimiento chiita Hizbullah
afirmó en un comunicado que Estados Unidos se extralimitó y llamó a
la Liga Árabe a actuar rápido y firme respecto al tema.
Siria agradeció también las condenas de España y Francia al
incidente, al tiempo que demandó a Iraq adoptar medidas para impedir
que su territorio sea utilizado para nuevos ataques.