El
corredor de la muerte de Pennsylvania tiene el doble de negros que
de blancos, algo que no refleja la composición demográfica de ese
estado norteamericano. Los 228 convictos están 23 horas diarias en
pequeñas celdas solitarias. Los obligan a usar grilletes fuera de la
celda, incluso en las duchas. Filadelfia es líder nacional en el
negocio de la pena capital.
"Muchos casos que en otros condados se considerarían homicidio en
tercer grado o culposo, o incluso terminarían con fallos de
inocencia, se vuelven homicidios de primer grado punibles con la
muerte en Filadelfia. Esto es así porque todo el sistema político de
la ciudad se constituyó alrededor de la pena capital", ha dicho en
recientes declaraciones el periodista afronorteamericano Mumia Abu
Jamal, tal vez el más conocido de los alrededor de 3 500
sentenciados a muerte que languidecen en las cárceles de Estados
Unidos.
Su defensa ha intentado que la justicia anule la declaración de
culpabilidad por asesinato, dispuesta en 1982. Se ha comprobado que
los proyectiles que ultimaron al policía Daniel Faulkner en 1981 no
salieron del arma de Abu Jamal, inculpado en realidad por el color
de su piel y por las manipulaciones de los hechos.
En el año 2001 el Juez revocó esa pena. Su dictamen fue avalado
por el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito en marzo de este
año. Sin embargo, se acaba de conocer que la Fiscalía de Filadelfia
logró reimponer la pena de muerte contra Mumia. Otro ingrediente se
añade al extenso récord de irregularidades y arbitrariedades
cometidas en esta causa.
Hace unos días el defensor de Mumia, Robert R. Bryan, escribió
una carta que fue publicada en Internet. "Hace falta más activismo y
apoyo en la campaña para liberar a Mumia de la pena de muerte y de
prisión. Es una ofensa a todos los estándares civilizados y al
derecho internacional que él quede en prisión y en el corredor de la
muerte. Hay que mantener la esperanza y luchar por la justicia",
dijo.
La defensa, antes del 19 de diciembre, deberá presentar los
argumentos en oposición a la actual decisión.
Mumia, por su parte, había planteado que esta "es una situación
injusta desde los cimientos. Y si seleccionas un jurado básicamente
injusto, solo puedes obtener resultados básicamente injustos", y
alertó: "Mucha gente cree a pie juntillas que ya no estoy condenado
a muerte, porque así lo leyeron en los diarios. Yo mismo he leído
artículos que dicen eso. Desafortunadamente, esos informes están
errados. Nunca dejé el corredor de la muerte ni un día. Vivo en el
corredor de la muerte".
Esa es la ¿justicia? Made in USA.