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El satélite Simón Bolívar Venesat I está encaminado hoy a la
consolidación de la soberanía venezolana en materia de
telecomunicaciones y del desarrollo de programas educativos con otros
países de la región.
Previsto para estar operativo en enero de 2009, el artefacto fue
concebido para brindar mayor eficiencia y control de las misiones
sociales desarrolladas por el gobierno.
Su probable lanzamiento en la madrugada del 2 de noviembre en China
la noche del día anterior aquí- permitirá poner a unos 36 mil
kilómetros de distancia de la tierra el artefacto de 3,6 metros de
altura y cinco mil 100 kilogramos de peso.
El satélite transmitirá en bandas C (radio y televisión), KU
(transmisión de datos e Internet de alta velocidad) y KA (para futuras
transmisiones de televisión digital, que se emplearán inicialmente
para el tránsito de datos).
Obra de la cooperación chino-venezolana, que significó la
preparación de unos 90 profesionales del país suramericano en
especialidades aeroespaciales, el Venesat I estará ubicado en la
órbita hemisférica 78-Oeste, cedida por Uruguay.
A cambio de esa órbita, Venezuela brindó el 10 por ciento de la
capacidad de Venesat I para el uso de proyectos gubernamentales
uruguayos.
Tras garantizar seguridad en las telecomunicaciones, el Simón
Bolívar se dedicará también a la observación e investigación
aeroespacial.
Tras una larga espera desde los años 60 que comenzó a concretarse
en 2002, el satélite cubrirá todas las necesidades nacionales en
telefonía, transmisión de información, acceso y transmisión de
mensajes por Internet.
Las comunidades más beneficiadas serán aquellas con poca densidad
poblacional en las que no se desarrollaron las empresas de
telecomunicaciones comerciales.
Con esta obra, Venezuela entra al selecto grupo de países
latinoamericanos que cuentan con satélites propios, adelantado solo
por Argentina y Brasil.