.— Jefes militares y expertos
estadounidenses advierten de la compleja situación existente en
Afganistán, donde la violencia y el narcotráfico caracterizan el
panorama de la nación centro-asiática, refleja hoy el diario USA Today.
Según la fuente, altos mandos del Pentágono reconocen la necesidad
de cambiar sus estrategias en ese país islámico para lidiar con
semejante escenario. Al menos 251 soldados de la coalición ocupante
perdieron la vida durante el año en curso, una veintena más que el
total de bajas fatales reportadas en 2007, recuerda un artículo del
rotativo.
También menciona los cultivos de amapola diseminados por la
geografía afgana, a los cuales se atribuye el 90 por ciento de la
producción mundial de opio, producto utilizado para elaborar heroína,
adictiva droga que inunda los mercados ilegales de Norteamérica y
Europa.
Definitivamente necesitamos ajustes allí, aseguró el oficial
retirado Jack Keane, unos de los asesores del general David Petraeus,
quien el próximo 31 de octubre asumirá la jefatura del Comando
Central.
Entre las medidas más anunciadas por la cúpula castrense de Estados
Unidos está el envío de tropas adicionales, refuerzo que también
reclama al resto de los integrantes de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte enrolados en la contienda de Afganistán.
Para expertos, las proyecciones relacionadas con la nación invadida
en octubre de 2001 tomarán forma definitiva después de las elecciones
por la Casa Blanca, comicios que dentro de 11 días enfrentarán al
demócrata Barack Obama y al republicano John McCain.
Además del incremento de efectivos, estará en la palestra el tema
de Paquistán y su importancia en la ofensiva norteamericana contra la
fortalecida insurgencia afgana.