El Premio Nacional de Televisión, de Cuba, fue entregado hoy en
la ciudad de La Habana a 10 trabajadores, en coincidencia con el
aniversario 58 de ese medio en la Isla.
La ceremonia de agasajo aconteció en el Memorial José Martí,
donde se rememoró el 24 de octubre de 1950, cuando por primera vez
se vio en el país la señal televisiva.
De manos de autoridades de Comité Central del Partido Comunista
de Cuba y del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT),
recibieron el Premio, Miguel Patterson, director de la orquesta de
ese organismo, el periodista Eduardo Dimas y el coordinador de
programas Carlos Reyes.
Además, fueron acreedores del galardón los actores Asseneth
Rodríguez y Raúl Eguren, la directora de programas infantiles Iraida
Malberti, el locutor Edel Morales, la vestuarista Elba Vives, el
escenógrafo Guillermo Duyou, y el director de televisión Eduardo
Moya.
Waldo Ramírez, vicepresidente del ICRT, evocó la transformación
de la televisión a partir de 1959, cuando se convirtió en gestora y
constructora del pensamiento -junto al resto de los medios de
difusión-, felicitó a los condecorados y enumeró retos actuales para
perfeccionar el trabajo.
Entre los desafíos, precisó la necesidad de continuar el empeño
por mejorar las esencias de los contenidos de la programación, por
una eficaz labor informativa y de los programas educativos; además
de la adecuada factura de sus espacios de entretenimiento.
Sin desconocer los resultados que colocan a la televisión cubana
en un reconocido lugar en el mundo, Waldo apuntó que falta mucho
para lograr la calidad de la programación que el pueblo demanda.
Instó a valerse de los resultados de las investigaciones de las
Ciencias Sociales, para ser la opción en el concierto de la
avalancha mediática y tecnológica actual