Al
proyectarse el filme Glamour, en presencia de su director
Frigyes Godros, quedó inaugurada anoche en el Riviera la Muestra de
Cine Húngaro Contemporáneo, organizada por el ICAIC, la Cinemateca
de Cuba y la Embajada de esa nación en esta capital.
Con gran variedad de géneros y estilos retorna luego de dos
décadas el cine húngaro a las pantallas cubanas. Se exhibirán hasta
el próximo miércoles 29 comedias, dramas y una selección de óperas
primas de jóvenes realizadores. Los seis filmes incluidos en la
muestra son de estreno en Cuba y fueron producidos entre el 2000 y
el 2007.
Glamour, la multilaureada cinta de la apertura, aborda la
historia de ese país centroeuropeo desde 1918 a 1954 mediante el
relato del romance entre una joven alemana y un hombre judío. El
filme recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Tróia,
en Portugal, así como el Gran Premio de la Semana de Cine Húngaro
del 2000 y el de la Mejor Fotografía en el Festival Madridimagen.
Otros de los títulos más significativos son Aire fresco de
Ágnes Kocsis, Hipo, de Gyorgy Pálfi y La victoria del amor,
de Tamás Sas. La cinematografía húngara, heredera de grandes
tradiciones, es una de las más importantes en la Europa de estos
días.