La Asociación está integrada por 2 538 asociados, tiene filiales
en todas las provincias y células en 40 municipios. En la mayoría de
los territorios nuestras sedes, las Casas del Joven Creador,
constituyen un modelo de trabajo basado en la promoción de proyectos
artísticos de mucha calidad integrados por jóvenes escritores y
artistas, donde sobresalen lo experimental y alternativo.
De igual forma, hemos consolidado un amplio sistema de becas,
premios y eventos, instaurado hace más de una década, con el
objetivo de potenciar, proteger y promover, la obra o el proyecto
artístico de un creador o grupo de creadores, sean o no miembros de
la Asociación. Quizás los más conocidos son los Premios Calendarios,
que convocamos cada año en varios géneros literarios; sin embargo,
la organización entrega también el Premio Tomás Gutiérrez Alea y las
becas de creación audiovisual Chicuelo; las becas Antonia Eiriz y
Juan Francisco Elso en las artes plásticas; las Milanés en artes
escénicas; y la de pensamiento Ernesto Guevara, por solo mencionar
algunas.
El principal aporte de la Asociación en sus más de dos décadas de
existencia ha sido, a mi modo de ver, la defensa y representación de
proyectos artísticos novedosos, alternativos, muy revolucionarios,
que indiscutiblemente han significado una ruptura de los códigos
establecidos. La AHS ha agrupado a la joven vanguardia artística e
intelectual y ha defendido modos de expresión que en ocasiones no
han encontrado espacio en las instituciones culturales, y que la
organización ha respaldado por su indiscutible calidad artística.
Más de una vez, el tiempo nos ha dado la razón, y hoy podemos hablar
por ejemplo de un sólido movimiento de rock, que acaba de abrir su
Agencia, algo impensable hace una década, o de reconocidos proyectos
de rap, trova, junto a otros muy interesantes en las artes
plásticas, la literatura y el audiovisual.
En este sentido, una de sus principales contribuciones es haber
dado un fuerte empuje al desarrollo del arte hecho por jóvenes y
haber llegado a todos los territorios del archipiélago a través de
un grupo de eventos de referencia nacional como las Romerías de
Mayo, el Festival de la Trova Longina, el Festival Internacional
Caimán Rock —cuya próxima edición se realizará del 15 al 19 de julio
de 2009—, así como espacios de reflexión que han enriquecido el
debate en torno a diversos temas de la cultura cubana.
Desafíos tenemos muchos, creo que el más urgente es lograr una
mayor presencia de la organización en lugares donde existen núcleos
de noveles creadores con mucho talento, y a los que la organización
no ha logrado llegar con toda la intensidad que quisiéramos. Por
ejemplo, en el Instituto Superior de Arte, en las Escuelas
Vocacionales de Arte, en el Ballet Nacional de Cuba.
¿Consideras que la AHS está integrada por la vanguardia artística
de la juventud cubana?
Los creadores jóvenes más importantes del país pertenecen o han
formado parte de la organización, y eso es un aval indiscutible en
estos 22 años de existencia. Con mucha responsabilidad hemos asumido
el reto de que pertenecer a la AHS tiene que ser un reconocimiento a
la calidad, por eso hemos hecho mucho hincapié en que el rigor
domine en nuestros crecimientos.
¿Qué es para la AHS ser la vanguardia artística de la juventud?
Para la AHS ser la vanguardia artística es hacer una obra con
calidad, pero es también participar con compromiso en la vida
cotidiana del país. La AHS es una organización que ha tratado de
situarse en la primera línea de un grupo de importantes procesos
culturales en Cuba. Que los artistas jóvenes estemos participando en
las tareas de la recuperación de los territorios afectados junto a
nuestro pueblo, no solo contribuyendo con la obra de arte que
hacemos, sino también ayudando en la construcción o en la producción
de alimentos, es una actitud de vanguardia.
¿Qué papel juega la AHS en tratar de contrarrestar fenómenos de
la cultura masiva que han calado en ciertos sectores de la juventud,
muchas veces a través de su difusión en los medios?
Fomentar un arte de vanguardia, de calidad y promoverlo con el
apoyo de los medios de difusión es una respuesta para contrarrestar
directamente esa avalancha pseudocultural que nos ha impuesto el
mercado capitalista y al que muchas veces desde nuestros medios de
difusión le hacemos el juego. Es imprescindible que continuemos
tratando de mejorar los contenidos de los productos que promueven la
radio y la televisión. No podemos olvidar que los medios son
formadores de patrones de gusto y tienen un papel orientador,
educativo.
Nuestra participación junto a la UJC y otras instituciones
culturales para ofrecer opciones de recreación variadas, plurales,
cultas, inclusivas, es una vía para contrarrestar o anular los
mensajes ideológicos desmovilizadores que subyacen en los productos
aparentemente inofensivos y homogéneos que nos impone la llamada
industria cultural.
Desde la Asociación hemos estimulado un grupo de proyectos en la
comunidad, a veces a pequeña escala, en nuestros espacios, en las
Casas del Joven Creador, proponiendo otras opciones, impulsando
ofertas culturales inteligentes.