Bayamo, 23 de octubre. — Con 105 años de edad, fue sepultado hoy,
en el cementerio de esta ciudad oriental, el campesino cubano
Leopoldo Céspedes, colaborador del Ejército Rebelde en la Guerra de
Liberación Nacional (1956-1958).
Céspedes nació el seis de junio de 1903 en el seno de una familia
numerosa y pobre, en el poblado de Cauto Embarcadero, del actual
municipio de Río Cauto, provincia de Granma, y falleció ayer debido
a un paro respiratorio.
Tanto en los llanos del río más largo de Cuba, como en la
emblemática Sierra Maestra, a donde emigró en pos de mejores
condiciones de vida, se distinguió en la organización de los
guajiros para el trabajo conjunto, a fin de lograr buenos
resultados.
Entre sus 14 hijos estuvieron Lorenzo, asesinado junto a ocho
parientes, en el paraje serrano de El Oro, municipio de Guisa, el 11
de octubre de 1957, y José Antonio, muerto accidentalmente en 1988,
mientras cumplía misión internacionalista en Angola.
Al enterarse del crimen de El Oro, Leopoldo encabezó a varias
familias que caminaron todo un día para asentarse lejos del lugar, y
se encargó de atender a descendientes de víctimas de esa masacre
cometida por fuerzas de la tiranía pronorteamericana de Fulgencio
Batista.
Hijos y vecinos del recio campesino destacaron en diversas
ocasiones que educó la familia en el amor al trabajo, la honestidad
y el patriotismo.
Al cumplir 101 años, contento porque después de 1959 pudo enviar
los hijos a estudiar como becarios, comentaba: Ojalá hubiera tenido
esas oportunidades... Yo, que aprendí a sacar cuentas y a leer solo
.