Representantes de varias generaciones de cubanos se reunieron hoy
en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, para celebrar el
aniversario 85 del Primer Congreso Nacional de Estudiantes.
En el mismo escenario de entonces aconteció este reencuentro,
homenaje a Julio Antonio Mella, líder de las memorables jornadas del
15 al 25 de octubre de 1923 y fundador de la Federación Estudiantil
Universitaria (FEU).
La gran lección de aquel Congreso es el valor de la unidad para
la lucha, la resistencia y la victoria, unidad que implica
solidaridad y para los cubanos constituye piedra angular de su
existencia como nación, destacó Adalberto Hernández, presidente de
la FEU.
El también miembro del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes
Comunistas habló del encuentro como suceso político, que ya en la
recta final era, además de nacional, revolucionario, y trascendió el
ámbito docente para mirar a la Cuba de su tiempo y más allá de sus
fronteras.
Entre muchos importantes acuerdos mencionó la condena a la
penetración imperialista en Cuba, la Enmienda Platt, la Doctrina
Monroe y el llamado capitalismo universal, y la propuesta de crear
la Universidad Popular José Martí.
Calificó la cita de 1923 de mezcla y reflejo de las ideas
unitarias y democráticas de Guáimaro y Jimaguayú, del ímpetu y la
rebeldía de Baraguá, y aseguró que ese espíritu anima a la juventud
de hoy, a las puertas del aniversario 50 del triunfo de la
Revolución.
Rubén Zardoya, rector de la más antigua casa de altos estudios de
Cuba, entregó la medalla Aniversario 280 de la Universidad de La
Habana a dirigentes de la FEU en sus 13 facultades, en los años de
la lucha contra la tiranía batistiana.
En nombre de los laureados, Juan Nuiry, profesor titular y de
Mérito de la institución, agradeció el reconocimiento de la que será
siempre la Universidad de Mella, José Antonio Echeverría y Fidel
Castro