Las cifras de presión arterial (PA) no deben ser decisivas para
posponer una cirugía, sino lo que esa enfermedad crónica ha causado
sobre el organismo de las personas, destacó en esta capital un
especialista cubano.
En exclusiva a la AIN, el doctor Humberto Sainz, presidente de la
Federación Centroamericana y del Caribe de Anestesiología, se
refirió al daño que origina la hipertensión arterial no controlada
al corazón, el cerebro, la vista y los riñones, entre otros órganos,
lo cual complica al paciente que va a ser sometido a anestesia y
cirugía.
Precisó el también presidente de la Sociedad Cubana de la
especialidad y jefe de los servicios de anestesiología del Instituto
Nacional de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, que para someterse
a una intervención quirúrgica, el enfermo tiene que antes ser
evaluado clínicamente en aras de evitar complicaciones.
En Cuba hay más de tres millones de hipertensos y un gran número
no están diagnosticados o no se tratan adecuadamente por disciplinas
lamentables de la idiosincrasia nacional y pasan los años y esa H.A.
desgasta y ocasiona lesiones al organismo, acotó.
Las controversias en el paciente hipertenso arterial y cardiópata
relacionadas con la cirugía: un problema a resolver, figuran entre
los temas del VIII Congreso Centroamericano y del Caribe de
Anestesiología, que reúne hasta mañana en el Palacio de Convenciones
de La Habana a unos 700 delegados de todos los continentes.
Incluye trabajos relacionados con los beneficios y riesgos de la
transfusión de sangre, la anestesia aplicada al anciano, los nuevos
retos del anestesiólogo en cirugía mínimamente invasiva, la
rehabilitación en dolor de espalda y la ozonoterapia intradiscal