El actual montaje de una nueva línea de soldadura de carriles en
la Empresa Solcar, única de su tipo en Cuba, significará un despegue
en el rescate de las vías férreas cubanas a partir de 2009.
Eduardo Hernández, director de la entidad, dijo a la AIN que la
costosa inversión comenzó en junio último y se trabaja en la
instalación de una moderna tecnología procedente de Rusia, que
permitirá casi triplicar la capacidad hasta 60 kilómetros de rieles
al año.
El equipamiento posibilitará elevar la producción con una calidad
similar a la que se logra a nivel mundial, mejorará las condiciones
de trabajo y prácticamente eliminará las pérdidas de tiempo por
roturas.
A partir del venidero año debe iniciarse la labor con las dos
líneas.
La anterior tiene 25 años de explotación, pero aún mantiene las
condiciones técnicas para garantizar los parámetros requeridos en la
seguridad del corrido de los trenes.
Entre otras faenas, la industria villaclareña está dedicada a la
unión por soldadura de raíles hasta de 300 metros y su colocación en
la senda de hierro, así como también la defectoscopía para daños en
las vías, lo que permitirá un resultado más confiable durante el
trasiego.
Un camino ferroviario de seguridad superior facilitará el
incremento de la velocidad, de 40 a 100 kilómetros por hora, y el
aumento de la transportación.
Durante el actual año los obreros de "Solcar " sustituyeron 10
kilómetros de carriles por otros recuperados, en el tramo
Camagüey-Las Tunas, hicieron la reparación capital de dos
kilómetros, en la Empresa René Ramos Latour, de Nicaro, Holguín, y
rehabilitaron el patio interior de la fábrica de cemento de
Cienfuegos.