Ello significaría un ahorro para el país de más de dos millones
de dólares al año, expresó Gabriel García Seijo, al frente de la
tarea, quien reconoció que a partir del diagnóstico, las autoridades
del Ministerio de Economía y Planificación y el Consejo de la
Administración Provincial aplican otras medidas en las empresas
señaladas como derrochadoras.
En cuanto al despilfarro de energía eléctrica, el dictamen recoge
el análisis realizado en 64 entidades consideradas altas
consumidoras de electricidad, el cual demostró que, entre enero y
agosto del presente año, solo con la aplicación de un grupo de
recomendaciones, entre ellas la sustitución de equipos ineficientes,
el uso correcto de los equipos de clima y de los portadores
energéticos, la provincia ahorró cerca de tres millones de kilowatt/hora.
Ello representa el empleo de 1 050,4 toneladas de diesel menos, con
el consiguiente beneficio en divisas para la economía.
El estudio es parte de la Revolución Energética que lleva
adelante nuestro país y persigue erradicar la ineficiencia, el
descontrol y los desvíos de recursos que tanto daño causan.