Alfredo Guevara, fundador y presidente del Festival Internacional
del Nuevo Cine Latinoamericano, convocó a los artistas e
intelectuales a la XXX edición del certamen, en diciembre próximo.
Para esa cita, una de las más prestigiosas de la región,
cineastas del orbe promueven la mayor solidaridad con Cuba.
En su llamamiento Guevara sintetizó las pérdidas considerables en
la infraestructura económica y la población de los territorios más
afectados, debido a la travesía devastadora de los huracanes Gustav
e Ike en agosto y septiembre pasados, por lo cual para ellos se
dedicará "cuanto se pueda".
"A pesar de estas especiales circunstancias el Festival que
celebra este año su aniversario 30, debe ante todo cumplir su misión
ya histórica" y continuar la obra fundadora de los que lo
precedieron en Viña del Mar y otros encuentros de la región, en
virtud de reunir, en fraternal intercambio, a los cineastas de
América y otras latitudes, apuntó.
Guevara sentenció que de ese hermanamiento debe emerger la
posibilidad de un mundo mejor, donde "cada obra que ejerza o
despierte sensibilidad en el rescate de la condición humana en toda
su riqueza y complejidad, será siempre valiosa contribución a que
ese sueño de desalienación y desbanalización se realice".
La idea de no llegar al festival con las manos vacías nació de
una carta solidaria de la cineasta argentina Liliana Mazure a la
presidencia del festival, en la cual se sugiere rediseñar la
convocatoria del emblemático encuentro en beneficio de los más
necesitados