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Más de 12 mil miembros de varias comunidades indígenas colombianas
se concentraron hoy en la localidad de Piédamo, en el departamento
de Cauca, para marchar pacíficamente mañana hacia la ciudad de Cali.
Luís Fernando Arias, secretario general de la Organización
Nacional Indígena de Colombia (ONIC), informó a la prensa que
esperan llegar a la tercera urbe más importante del país el 28 de
octubre.
Con la caminata los aborígenes exigirán la entrega de tierras
ancestrales, la derogación de leyes aplicadas en el sector agrícola
y forestal que los perjudican, y el cese de atropellos y asesinatos
a miembros de esas comunidades.
El dirigente de la ONIC reiteró la petición de que sean
escuchados personalmente por el presidente Alvaro Uribe, y advirtió
que si eso no sucede en Cali, continuarán la marcha hasta Bogotá.
Arias dijo que están estableciendo contactos con todas las
organizaciones indígenas regionales para que estas envíen
delegaciones a Cali, donde esperan se concentren por lo menos 20 mil
personas.
Las acciones de protesta de los indígenas comenzaron el pasado 11
de octubre en recordación luctuosa por el aniversario 516 de la
llegada de los colonizadores a América.
Pero la semana pasada desembocaron en violentos enfrentamientos
con fuerzas policiales en los departamentos de Cauca, Risaralda y
Valle del Cauca, cuando los manifestantes bloquearon varias
carreteras.
Los choques dejaron un saldo de tres muertos y medio centenar de
heridos, según informaron dirigentes de la ONIC.
El gobierno, por su parte, acusó a los manifestantes de haber
actuado con extrema violencia y bajo la influencia de la guerrilla,
lo que fue rechazado por los participantes en las protestas.
El fin de semana último se logró una especie de tregua durante la
cual se reunieron con representantes de esas comunidades varios
ministros del gobierno de Uribe, pero sin llegar a un acuerdo
definitivo.
De ahí la decisión de reiniciar desde este lunes la protestas.
Datos de la ONIC señalan que en los últimos seis años han sido
asesinados mil 253 indígenas en todo el país, la mayor parte a manos
de la fuerza pública y paramilitares, y más de 50 mil han sido
desplazados a consecuencia del conflicto armado.