.— El presidente de Egipto, Hosni
Mubarak, recibió hoy al líder del Partido Socialista Progresista (PSP)
del Líbano, Walid Jumblatt, con quien abordó varios aspectos de las
relaciones entre ese país y Siria, y otros temas bilaterales.
Mubarak manifestó al dirigente conservador apoyo a la estabilidad
política de su nación y lo exhortó a respaldar todas las acciones
encaminadas a impulsar los nexos entre Beirut y Damasco,
recientemente establecidos, según reseñó la agencia oficial MENA.
Jumblatt, por su lado, subrayó ante periodistas su postura
contraria al gobierno de Siria y consideró que el reconocimiento
oficial de ese país al suyo es insuficiente para la estabilidad
entre ambos vecinos.
Al respecto, afirmó que es tiempo para que se den pasos concretos
en la demarcación de la frontera común, tal como acordaron los
presidentes sirio, Bashar Al-Assad, y libanés, Michel Suleimán,
durante la visita del segundo a Damasco, en agosto pasado.
Jumblatt reiteró las imputaciones contra el gobierno de Al-Assad
por el asesinato en 2005 del ex primer ministro libanés Rafik Hariri
y, pese a que Damasco ha negado cualquier relación con ese crimen,
demandó se complete una investigación internacional sobre el mismo.
El PSP de Jumblatt integra un sector político libanés crítico de
Siria por el rechazo a la presencia durante 29 años de más de 30 mil
militares para garantizar la integridad del territorio frente a la
amenaza de invasión israelí.
Los grupos opuestos a Damasco, apoyados por Estados Unidos y
otras potencias occidentales, presionaron para la retirada de las
tropas sirias en 2005, después de la muerte de Hariri.