La entidad bancaria había anunciado el viernes que preveía, para
el tercer trimestre del 2008, una pérdida neta de aproximadamente
500 millones de euros, debido a la crisis financiera.
Según AFP, Bos declaró durante una conferencia de prensa en
Amsterdam que "el Gobierno holandés se da cuenta de que se trata de
una intervención inusual en el sistema bancario" y recordó que "no
excluiría ninguna medida para proteger a los ahorradores".
Se trata de la segunda intervención estatal holandesa en un banco
en dificultades. Al comienzo de octubre, La Haya compró por 16 800
millones de euros las participaciones holandesas del grupo bancario
y de seguros belga-holandés Fortis.
Entretanto, se conoció que Francia exige un nuevo marco
regulatorio del sistema financiero internacional y que "Estados
Unidos no se endeude sin límites a espaldas del mundo", declaró en
la ciudad canadiense de Québec el primer ministro francés, Francois
Fillon, quien especificó que "el gobierno mundial en materia
financiera ha dejado de funcionar".
Al mismo tiempo, los tres principales directivos del banco
francés Caisse d'Epargne dimitieron hoy, tras la reciente pérdida en
la Bolsa de 600 millones de euros.