Un nuevo paso para el impulso de la producción agrícola, afectada
por dos huracanes, dio hoy Ciego de Ávila con la entrega de las
primeras tierras ociosas a un centenar de usufructuarios.
De esta forma los avileños comienzan a cumplir el Decreto Ley 259
para la transmisión de áreas inactivas a personas naturales y
jurídicas, en momentos en que todo el país busca alternativas para
resarcir los perjuicios de los meteoros Ike y Gustav.
La iniciativa se encamina a elevar las cosechas y también a
reducir la magnitud de las importaciones de alimentos, los cuales
escasean a nivel mundial y son cada vez más costosos.
En la provincia de Ciego de Ávila existen unas 162 mil 570
hectáreas improductivas, de las que ya se han solicitado más de 45
mil, según estadísticas de la delegación de la Agricultura.
Pasan de tres mil los avileños que han pedido terrenos
desocupados para explotarlos con cultivos varios, ganadería o
frutales.
Entre las primeras peticiones para fomentar alimentos del agro,
esencialmente viandas, granos y hortalizas, están Alberto García,
Freddy Tejeda y Vigilio López, de la zona de Ceballos, quienes
aspiran transformar las fincas pedidas en campos altamente
fructíferos.