.— Con la crisis
financiera en Estados Unidos como telón de fondo, los candidatos
demócrata, Barack Obama, y republicano, John McCain, se enfrentará
hoy en el tercer y último debate entre ambos, que se vislumbra
decisivo.
Medios de prensa y expertos coinciden en que McCain tendrá que
ganar por amplio margen el intercambio, a celebrarse en la
Universidad de Hofstra, Nueva York, si quiere acceder a la Oficina
Oval en enero próximo.
Todas las encuestas dan como favorito a Obama tanto a nivel
nacional como en los estados clave, como Penssylvania, Michigan,
Ohio y Colorado.
Según encuestas de varios medios, como la televisora CNN, los dos
primeros debates los ganó el senador afroamericano, con lo cual
mantuvo su ventaja.
En las últimas semanas la crisis económica que golpea al país, y
que se extendió al mundo, le restó apoyo a McCain y por tanto
favoreció a su rival.
Los estudios revelan que los norteamericanos opinan que el
candidato demócrata sería el más adecuado para enfrentar la
situación económica.
Precisamente ese tema y las guerras en Iraq y Afganistán han sido
los asuntos claves en los debates presidenciales.
Junto a la crisis, la baja popularidad del presidente George W.
Bush, en niveles históricos, es un lastre a la imagen del senador
por Arizona.
Pese a la creciente ventaja de Obama, McCain rechazó darse por
vencido, y este domingo prometió a sus seguidores dar pelea de cara
a los comicios, previstos para el 4 de noviembre.