.— El presidente de
Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, consideró hoy aquí que la actual
crisis financiera provocada por los países ricos muestra la
imperiosa necesidad del establecimiento de un nuevo orden mundial.
Lula participa aquí en la III Cumbre del Foro de Diálogo
India-Brasil-Suráfrica (IBSA), junto a su colega surafricano,
Kgalema Motlanthe, y el primer ministro Manmohan Singh.
Como economías emergentes, tenemos que asumir la responsabilidad
de definir un nuevo orden global, tanto político, financiero como
económico, recalcó el mandatario brasileño.
No tiene sentido agregó- que el comercio entre países como los
nuestros sea afectado por problemas financieros oriundos de naciones
ricas y provocados por especuladores que convirtieron el mundo en un
gran casino, recalcó.
Lula llamó a colocar nuestra voluntad política, nuestra
imaginación creadora al servicio de las relaciones que nos protejan
de las volatilidades generadas por la especulación.
Citó como ejemplo que el comercio actual entre su país y
Argentina se gesta en moneda local sin necesidad de usar el dólar.
En este sentido, llamó a diversificar el intercambio Sur-Sur con
la participación de una mayor cantidad de naciones en desarrollo,
para así ser menos vulnerables a crisis como la actual.
Igualmente, sugirió que la India, Brasil y Suráfrica, como países
más desarrollados del Sur extiendan su solidaridad con los más
pobres a través del Fondo de IBSA y su potencial de cooperación.
Asimismo, enfatizó la necesidad de políticas dirigidas a combatir
la pobreza y garantizar la alimentación.
Es imperante concebir un nuevo modelo mundial de producción y
abastecimiento de alimentos, señaló.
Respecto al comercio mundial, consideró inadmisible que los
subsidios agrícolas de los países ricos sigan generando hambruna y
dañen las agriculturas del mundo en desarrollo.
Esa es una lucha que el G-20 y nuestros países deben continuar
para lograr la conclusión de la Ronda de Doha, concluyó.