WASHINGTON.—
En California, un administrador de inversiones desempleado pierde
una fortuna y en un acto de desesperación mata a su familia y se
suicida. En Ohio, una viuda de 90 años de edad se pega un balazo en
el pecho al ver que llegan alguaciles con una orden de desalojo de
su modesta vivienda.
En Massachusetts, Carlene Balderrama, un ama de casa que ha
ocultado a su marido la desesperada situación financiera en que se
hallan, envía una carta a la empresa que está financiando su
hipoteca, advirtiéndole: "Para el momento en que ustedes libren una
orden de ejecución contra mi casa, estaré muerta". Balderrama se
suicidó de un balazo, tras matar a sus tres amados gatos, dejando
una póliza de seguros y una carta en la mesa informando de su
decisión de quitarse la vida.
La crisis financiera que está barriendo a Estados Unidos ha
comenzado a hacerse cada vez más violenta. En algunos lugares, las
líneas directas de ayuda a personas con problemas están
congestionadas, los servicios de asesoramiento psicológico se hallan
en gran demanda, y los refugios para mujeres víctimas de violencia
están repletos.
"Muchas personas me dicen que esto les recuerda a los atentados
del 11 de septiembre", dijo la reverenda Ann Malonee, de la Iglesia
Trinity, situada en el corazón de Wall Street. "Muchos tienen la
sensación de que les han quitado la alfombra de debajo de los pies".
Gran cantidad de personas están llamando a las líneas directas de
prevención de suicidios. Las llamadas telefónicas a los Samaritanos
de Nueva York han subido más de un 16% en el curso del último año, y
la mayoría están relacionadas con problemas monetarios. La línea
directa de los Samaritanos en Miami ha registrado este año más de
500 llamadas vinculadas con la ejecución de viviendas por falta de
pago.
"Gran cantidad de personas nos han dicho que han perdido todo.
Han perdido sus viviendas y sus empleos", dijo Virginia Cervasio,
directora de un centro de atención a potenciales suicidas en el
condado de Lee, en el suroeste de la Florida. Pero las tragedias
continúan apilándose, según AP.