Superar en su propia cancha a los brasileños, quienes jugaron con
cuatro de los hombres ganadores de medalla de plata en la cita
olímpica de Beijing, despertó simpatías entre los anfitriones del
evento, según relata el director técnico Orlando Samuels. En la Copa
participaron, además, los cuadros de Estados Unidos, Argentina,
Venezuela y México.
Robertlandy Simón, el capitán, fue la máxima atracción, por sus
tres galardones: el más valioso, primer anotador y líder en el
ataque, además de que como central le pega a cualquier balón, venga
cercano o despegado de la net. "Hoy clasifica entre los mejores del
mundo en su posición", sentenció el mentor.
Animada por ese triunfo y, para no dormirse en los laureles, ya
la preselección de 16 hombres se prepara en la Escuela Nacional de
este deporte, en tanto los brasileños les han cursado una invitación
para el mes de noviembre, porque consideran que los nuestros, a
pesar de su juventud, componen un elenco de clase.
Por cierto, en uno de los descansos entre el entrenamiento en el
terreno y el trabajo con las pesas, Odelvis Dominico nos ratificó
que seguirá activo, y aunque sobrepasa los 30 años de edad, aportará
su experiencia al conjunto en estos inicios del ciclo olímpico. Él
es el único veterano en la nómina, tras el retiro de Pavel Pimienta.
Respecto a la preselección femenina, en la propia Escuela
conocimos que reiniciará en breve sus entrenamientos con 24
voleibolistas, grupo al cual se sumarán nuevas adquisiciones,
integrantes del inexorable relevo generacional, de cara a los
posibles retiros de Yumilka Ruiz, Zoila Barros, Liana Mesa y Yaíma
Ortiz.
También hubo ocasión para conversar sobre algunas de las
innovaciones de las reglas, una buena parte de ellas encaminadas a
extender el tiempo real de juego.
José Sanler, titular de la comisión nacional de arbitraje, dijo
que ya se autoriza la existencia de dos líberos por equipo en lugar
de uno, vestidos (camiseta y short) de manera diferente al resto del
plantel. Así cada escuadra podrá ampliar de 12 a 14 sus integrantes,
en categoría de mayores.
Explicó Sanler que el contacto de un jugador con la net no se
contará como falta, si no interfiere en la jugada. Ahora bien, si
ese contacto ocurre con la banda superior de la malla, de 7
centímetros de ancho, sí será penalizado. Tocar la red, por los
extremos que quedan fuera de las varillas, tampoco es una falta.
Igualmente apuntó que un voleibolistas podrá traspasar la línea
central del campo (con cualquier parte de su cuerpo desde los pies
hacia arriba) siempre y cuando no interfiera con la jugada.
La puesta en vigor de estas y otras adecuaciones a las reglas
obligará a los árbitros a mantener una superior concentración sobre
el decursar de las acciones en la cancha, concluyó el especialista.