MOSCÚ, 14
de octubre.— En acto que marca la fragua de la nación, los cubanos
cantaron por primera vez el 20 de octubre de 1868 la obra de Pedro
Figueredo convertida en Himno Nacional, afirmó hoy aquí una fuente
diplomática.
Al dejar inaugurada una velada en el Instituto Cervantes de Moscú
a propósito de esa efemérides, el embajador de la Isla Juan Valdés
resaltó el significado de esa acción cultural ocurrida en una plaza
pública de la oriental ciudad cubana de Bayamo. Valdés agradeció la
cálida acogida del Cervantes en esta velada, organizada como parte
de la Jornada por el Día de la Cultura Cubana, a la cual asistieron
unos 200 invitados.
El director de la institución, Josep María de Sagarra, subrayó
ante diplomáticos latinoamericanos, cubanos que cumplen misión en
Moscú, residentes de esa nacionalidad y decenas de rusos que las
puertas de la institución están abiertas a la colaboración cultural.
Un recorrido por la historia de la mayor de las Antillas
constituyó la conferencia Dialéctica de la solidaridad en 140 años
de cultura cubana, a cargo del periodista investigador Jorge
Petinaud.
Con el gesto solidario de Carlos Manuel de Céspedes de otorgar la
libertad a sus esclavos el 10 de octubre de 1868, en el inicio de la
gesta independentista, se consolida un proceso de formación de la
nación cubana, rica en antecedentes, expresó.
Evocó al respecto la cimientes de la resistencia cultural y
política cubana como José Antonio Aponte, Luz y Caballero, José
Antonio Saco, Félix Varela y enfatizó en el prócer independentista
del siglo XIX José Martí.
La solidaridad presente en las raíces de la nación es la misma
que llevó a más de mil cubanos a luchar por la República española; y
a jóvenes como Enrique Vilar y los hermanos Aldo y Jorge Vivó a
defender a Rusia en la Gran Guerra Patria, dijo.
Resaltó el aporte de miles de cubanos en Angola al triunfo sobre
el apartheid, y la ayuda que prestan hoy especialistas de la salud,
la educación y el deporte en decenas de países.
Al comentar los daños provocados en Cuba recientemente, por el
paso de dos huracanes, sostuvo que gracias a la solidaridad nadie
está desamparado, y recordó que algunos hogares se han convertido
voluntariamente en escuelas.
Como colofón de la velada, quedó inaugurada en el Salón de
Exposiciones del Instituto Cervantes la muestra Confluencias, del
pintor Omar Godínez, que incluye unas 30 obras inspiradas en el
mestizaje antillano.
La jornada transcurrió con el trasfondo de la poesía de Nicolás
Guillén en la voz grabada de Luis Carbonel, Esther Borja, Compay
Segundo, Bola de Nieve, el grupo Síntesis y Lázaro Ross.