Alrededor de 20 mil viviendas de las dañadas parcialmente por el
huracán Ike, en su tránsito por la provincia de Holguín, fueron
recuperadas hasta hoy con el empleo de techos como uno de los
principales recursos entregados.
Rolando González, vicepresidente del Consejo de la Administración
provincial, informó que esos inmuebles representan alrededor del 15
por ciento de las casas afectadas o destruidas por el evento
climático.
Los municipios de Banes, Antilla, Rafael Freyre y Gibara, los más
perjudicados en la noche del siete al ocho de septiembre, concentran
los mayores daños en el fondo habitacional.
En este territorio el meteoro laceró unas 130 mil viviendas, de
diversas tipologías constructivas, en 10 de sus 14 municipios.
La creación de facilidades temporales para las familias que
perdieron sus casas concita la mayor atención, pese a lo cual un
grupo importante aún no las tiene.
Miguel Díaz-Canel, integrante del Buró Político y presidente del
Consejo de Defensa Provincial, llamó la atención sobre el pobre
aprovechamiento que se hace aún de la madera de palma, útil en
construcciones de tipología cuatro y cinco.
Señaló el también Primer Secretario del Partido en Holguín que
Banes, por ejemplo, había aprovechado poco más de dos mil palmas de
las más de 30 mil derribadas por el ciclón.
La entrega de elementos como tejas de fibrocemento y fibroasfalto,
puntillas y madera continúa en la provincia, mientras el país da
pasos para la adquisición de techos y en la evaluación de nuevas
tecnologías constructivas en el área de la vivienda