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El brazo interno de la mano solidaria
Más de 230 ofrecimientos de ayuda, valorados en 17
millones de dólares, se han concretado. Un aceitado sistema articula
los distintos engranajes involucrados en la tramitación, recepción y
distribución de los donativos. Orden es la palabra imperante en todo
el proceso
Lourdes
Pérez Navarro y Lázaro de Jesús
lourdes.p@granma.cip.cu
Transcurrido un mes del paso por el archipiélago cubano de los
potentes huracanes Gustav y Ike, más de 135 000 damnificados se han
beneficiado, al menos en una ocasión, con alguno de los productos
donados a nuestro país por concepto de ayuda humanitaria.
Camiones
con donativos diversos parten hacia los territorios dañados.
Módulos de aseo personal, mosquiteros, ropas, calzados, carpas,
frazadas, pomos de agua, láminas de zinc, tejas y fundamentalmente
alimentos están recibiendo gratuitamente los residentes en las zonas
más afectadas por los meteoros en Guantánamo, Holguín, Las Tunas,
Camagüey, Pinar del Río y la Isla de la Juventud.
Leche en polvo, manteca, arroz, frijoles, galletas energéticas,
sardina entomatada, atún en aceite y complemento nutricional son
algunos de los refuerzos alimenticios entregados a los pineros
—junto a casas móviles, tiendas de campaña, medicamentos y módulos
de cocina—, provenientes de España, Panamá, Honduras, Guadalupe, el
Programa Mundial de Alimentos y otras organizaciones.
Similares productos han recibido los pinareños, quienes, además,
emplean en la restauración de sus redes eléctricas algunos
materiales de donación y comenzarán a levantar muy pronto en Los
Palacios 48 petrocasas venezolanas, muy cómodas y resistentes a los
fuertes embates de la naturaleza. Las provincias orientales
recibirán próximos envíos.
En la coyuntura actual, cuando los daños preliminares superan los
5 000 millones de dólares, los insumos aportados por el creciente
movimiento de solidaridad con Cuba representan un importante alivio
para los perjudicados, pero no pueden interpretarse, de ningún modo,
como la solución a todos los problemas, apunta Agustín Cabello
Reyes, director de Coordinación y Planificación del Ministerio para
la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica (MINVEC).
Hasta la fecha 71 países y 12 organismos internacionales, de
América, África, Europa y Asia, han manifestado su voluntad de
participar de una u otra forma en la actual etapa recuperativa,
mediante 478 ofrecimientos de donativos, valorados en más de 51
millones de dólares, informa el funcionario. De ellos se ha
concretado cerca del 50%, por un monto ascendente a los 17 millones
de dólares.
De punta a cabo, la EMED
En opinión de Lázaro Artola Madrazo, director general de la
Empresa Ejecutora de Donativos (EMED), el volumen actual de
donaciones no tiene precedentes, "constituye el más grande y
organizado que haya visto y para su procesamiento el país se ha
preparado muy bien".
Esta entidad perteneciente al MINVEC surgió hace seis años y
tiene a su cargo los trámites de importación, tratamiento y
distribución de donativos en el territorio nacional. Para ello
coordina cada paso con el Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba,
la Aduana General de la República, el Ministerio del Transporte y
las instancias territoriales.
Hasta la fecha han llegado al país más de 2 500 toneladas de
donaciones. Según explicó a Granma Miriam Suárez Arocha, al
frente de la Dirección de Donativos de la EMED, el proceso se inicia
cuando el donante expresa su voluntad de enviar determinados bienes
y una comisión político gubernamental evalúa caso por caso, cada
ofrecimiento. Una vez en suelo cubano, esta comisión determina el
destino de los recursos a partir de las necesidades de los
territorios.
La ayuda nunca puede estar sujeta a condicionamientos, subrayó la
especialista. Se tiene en cuenta el destino sugerido por el donante,
pero si este no resulta ser el más oportuno o necesario, se negocia
este particular. El donante o su representante, señaló, pueden
presenciar y constatar el camino de las donaciones: desde el arribo
hasta su entrega final dirigida.
Todas las cargas recibidas por vía aérea, se trasladan hasta la
Base de Almacenes Vitalio Acuña, del Ministerio de Comercio
Interior, en el reparto Abel Santamaría, próximo al aeropuerto
internacional José Martí. En el caso de los barcos la transportación
es inmediata hacia los destinos finales y, por sus dimensiones, se
emplean camiones del Ministerio de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias.
En todos los casos se hace un triple inventario de los artículos
recibidos, porque las donaciones se cuentan cuando se descargan en
el aeropuerto, al entrar en el almacén y al darle salida para las
provincias, asegura Mercedes Monagas, supervisora de la EMED, al
frente de las operaciones por el MINVEC en la Vitalio Acuña.
Es un chequeo y contrachequeo constante y en todos esos pasos hay
un representante de la EMED, añade. "Incluso, en los territorios
nuestros delegados provinciales controlan la recepción de la carga
en los almacenes del Consejo de Administración Provincial y le dan
seguimiento hasta cada centro de evacuados, bodega o casa
beneficiada".
Inspectores del Ministerio de Salud Pública y del Instituto
Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, destinados a
tiempo completo para esta urgente labor, realizan diariamente
diversos controles fitosanitarios a cada uno de los envíos
almacenados, comprueban fechas de vencimientos, marcas, país de
origen y sólo después liberan los productos para su distribución .
Diversos, como la propia ayuda, son los artículos que están
recibiendo los damnificados. Calidad, cantidad, género y naturaleza
de los productos obligatoriamente no pueden ser parámetros
estandarizados de distribución. Establecer una frecuencia para ello
tampoco es posible, pues a cientos de miles asciende la cifra de
afectados.
Un número mayor de recursos provenientes de otras vías, como las
reservas estatales u otros mecanismos comerciales habituales, se
emplean en la recuperación. Algunos de ellos se venden a la
población de manera planificada y a precios subsidiados por el
Estado. Repartir bien y con justicia es un principio histórico de la
Revolución más vigente ahora que nunca. |