.— El candidato
republicano a la Casa Blanca, John McCain, enfrenta hoy un nuevo
problema en su campaña proselitista, tras una investigación que
acusa a su compañera de fórmula, Sarah Palin, de abuso de poder.
Un comité bipartidista de la legislatura de Alaska señaló que la
gobernadora de ese estado despidió en junio último a su jefe
policial Walter Monegan por venganza personal.
Según Palin, el funcionario fue obligado a dimitir por problemas
presupuestarios, pero este negó esa afirmación. Monegan afirmó que
la gobernadora lo presionó para que expulsara de la policía a Mike
Wooten, quien se había separado de la hermana de la jefa del
gobierno estatal.
En ese entonces la ex pareja mantenía una fuerte disputa por la
custodia de sus hijos.
No obstante, el comité rechazó imponer sanciones o una
investigación judicial al considerar que el gobernador dispone a
discreción del cargo del jefe policial.
Palin permitió conscientemente una situación en la cual se
presionó indebidamente a diversos subordinados para lograr un
objetivo personal, destaca el texto redactado por la comisión,
encabezada por el ex fiscal Stephen Branchflower.
El documento fue cuestionado por la funcionaria, que se negó a
cooperar, y por numerosos republicanos, quienes denunciaron
supuestas motivaciones políticas en el caso.
Aunque Palin logró atraer a los sectores más conservadores del
Partido Republicano, desde su nombramiento como compañera de fórmula
de McCain se ha visto envuelta en varios escándalos.
Entre ellos su presunta militancia en una organización
separatista en Alaska, aunque ella lo ha negado.