La medida se hizo pública después de que se suspendiera la
cotización de los seis bancos e instituciones financieras más
importantes del país y el mismo día en que la corona islandesa
perdió un tercio de su valor frente al euro.
Además, el primer ministro, Geir Haarde, dio a conocer en una
dramática intervención pública los detalles del plan de emergencia
que van a adoptar para salvar a los bancos del país, después de un
fin de semana de reuniones en las que participaron los principales
líderes políticos, financieros y sindicales.
Según los detalles que han trascendido, el gobierno podría tomar
el control de las instituciones financieras con problemas, incluso
obligándoles a que se fusionen o a que se declaren en bancarrota.
Las consecuencias del terremoto financiero global se cobraron una
segunda víctima en Islandia, donde la Agencia de Vigilancia
Financiera (IFSA) tuvo que asumir el control del banco Glitnir.
La medida tiene lugar un día después de que el gobierno en
Reykjavik adoptara con apoyo de la oposición una "ley de emergencia"
para reorganizar su sistema financiero, severamente golpeado por la
crisis internacional del sector.
La IFSA aseguró que los depósitos domésticos de Glitnir están
"completamente garantizados" y que las operaciones seguirán
produciéndose de forma normal.
La semana pasada, el gobierno pagó 600 millones de euros (815
millones de dólares) por un 75% de participación en el banco.
Además, Islandia dijo hoy que está buscando "una solución
mutuamente satisfactoria" con Gran Bretaña por los depósitos
realizados por unos 300 000 clientes en un banco por Internet
islandés.
La declaración del primer ministro Geir Haarde fue emitida
después de que el ministro de Finanzas británico, Alistair Darling,
afirmara antes que el gobierno en Londres iba a ayudar a los
ahorristas con los depósitos en el banco Icesave, cuya casa matriz
Landsbanki fue nacionalizada por el gobierno en Reykjavik.
Entretanto, el Banco Central sueco anunció su aprobación a un
préstamo de 5 000 millones de coronas (700 millones de dólares) para
la rama sueca del principal banco islandés, Kaupthing.
Por otra parte, representantes del gobierno islandés negociarán
en Moscú acerca de un crédito ruso de más de 4 000 millones de euros
ofrecido, lo que representaría el volumen del presupuesto anual del
2007. La idea es estabilizar la moneda nacional.
La corona perdió en un año tres cuartas partes de su valor frente
al euro. El primer ministro Haarde dijo que una "bancarrota estatal"
era una amenaza "muy real" para este país insular.
Tras crecer a un ritmo del 7% anual, para el año próximo se ha
pronosticado que la economía islandesa entrará en recesión, con unos
tipos de interés del 15,5% y una inflación por encima del 12%.
Según el corresponsal de la BBC, cada hombre, mujer y niño en
Islandia necesitaría cerca de 280 000 dólares para pagar las deudas
del país con bancos extranjeros.