A
la lucha cubana, el tercer deporte que más medallas de oro nos ha
aportado en Juegos Olímpicos, y el único capaz de ganar títulos sin
interrupción desde Barcelona¢ 92, le
viene como anillo al dedo la última noticia: ¡vuelven al calendario,
después de cuatro años de ausencia, nuestros tradicionales torneos
internacionales Cerro Pelado (lucha libre) y Granma (grecorromana)!
Y habrá una novedad también muy interesante: la primera
convocatoria para las chicas (libre), una modalidad en la cual las
de casa dieron sus primeros pasos semanas antes de los Juegos
Centroamericanos y del Caribe de Cartagena’06.
"Se hacen los preparativos para montar, en el mes de febrero, en
la sala Ramón Fonst, esas competencias", dijo ayer Eduardo Pérez
Téllez, comisionado nacional, en declaraciones para los lectores de
Granma.
"Ya están en el programa de la FILA. Si lo logramos, ya puedo
jubilarme¼ ", agregó feliz en aparente
tono de broma.
Un vistazo, gracias a la magia de Internet, a la página web de la
Federación Internacional, nos permitió corroborar la información:
aparecen ahí previstos para disputarse del 9 al 15.
En otros momentos nos habían explicado que la FILA exigía
determinadas condiciones para la organización, pero el federativo
descartó ahora que haya algún impedimento.
Hace casi cuatro años, en la sala espirituana Yayabo, fuimos
testigos, sin saberlo, de los últimos torneos antes de la
interrupción, con figuras interesantes, especialmente de la libre,
entre ellos cuatro medallistas olímpicos de Atenas’04.
Ellos fueron el ruso Khadjimourat Gatsalov (oro estival en los
96kg), el estadounidense Stephen Abas (plata en 55, presentándose
entonces en 60), así como los cubanos Yandro Quintana (oro en los
60) e Iván Fundora (bronce en 74). Hubo atención también, entre
otros, alrededor del ruso Iván Farniek (campeón mundial de los 74 en
Nueva York’03) y del estadounidense Samuel Henson (plata olímpica en
los 55 de Sydney’00).
¡Ojalá en este retorno del 2009 haya una calidad al menos como la
de aquella vez, aportada en mayor medida por los rusos, y la sala
Ramón Fonst pueda vestir sus mejores galas!