La reparación de 28 casas de curación de tabaco afectadas por el
huracán Ike es una de las acciones ejecutadas hasta la fecha en esa
rama de la economía en la provincia cubana de Las Tunas.
Apenas a un mes del paso del potente meteoro por el territorio, los
obreros de este sector productivo también restauraron ya la fábrica de
puros para el consumo nacional del municipio cabecera y el almacén y
oficinas de la Unidad de Aseguramientos y Servicios, entre otras
instalaciones.
Miguel Manresa, subdirector de la Empresa de Acopio y Beneficio de
Tabaco Torcido en Las Tunas, dijo a la AIN que los colectivos del
sector en la provincia laboran con el objetivo de terminar lo antes
posible la rehabilitación de las 53 casas de curación que sufrieron
daños parciales.
Progresivamente se construirán otras 235 de esas instalaciones que
fueron derribadas totalmente por los fuertes vientos de Ike, las
cuales deberán quedar listas para la recolección de la venidera
campaña tabacalera 2008-2009, cuyas siembras se iniciarán en los
próximos días.
Los tabacaleros tuneros también laboran para rescatar las áreas
forestales de su empresa, y hasta ahora han recuperado 25 de las 43
hectáreas de plantaciones establecidas dañadas por Ike, además de más
de 46 mil posturas.
Ubicada a unos 670 kilómetros al este de La Habana, Las Tunas ha
sido históricamente la provincia cubana menos atacada por los
huracanes, debido en lo fundamental a que está protegida desde el este
por cuatro provincias montañosas.
Sin embargo, el poderoso Ike no respetó ese privilegio geográfico y
causó en sus ocho municipios cuantiosos daños que se valoran en unos
354 millones de pesos e incluyeron afectaciones a más de 80 mil
viviendas y la pérdida de unas 52 mil toneladas de productos
agrícolas, entre otros perjuicios.