La reanimación de las producciones locales de materiales de la
construcción y el incremento de las capacidades nacionales en la
rama de prefabricados están entre las múltiples medidas en marcha a
fin de enfrentar los graves estragos que provocaron los huracanes
Gustav y Ike en el fondo habitacional del país, informó Rafael Soler
Deschapell, viceministro de la Construcción.
Para agilizar las soluciones también se decidió poner en activo
distintos yacimientos que no estaban en explotación; ello permite
acercar los sitios de producción de áridos a los territorios donde
están concentrados los mayores daños. De tal forma, debe disminuir,
además, el consumo de combustible en el traslado de piedra, arena y
otros surtidos provenientes de las canteras.
Con similar propósito, fue decidida la ubicación de plantas
móviles para hacer bloques en territorios severamente perjudicados
por los meteoros, explicó el dirigente en la Mesa Redonda
Informativa de este martes.
Entre las medidas ponderó igualmente la revitalización de las
producciones de tejas criollas y francesas en los grandes combinados
de la industria nacional de materiales, el aumento de las
producciones de viguetas, láminas de asbesto, bovedillas de
poliespuma, tanques de agua, mosaicos y mantas impermeables, entre
otros renglones.
Un número importante de instalaciones perdió sus techos a causa
de los recientes huracanes, pero en todos los lugares donde pudieron
crear condiciones mínimas para el funcionamiento de los equipos, se
han incrementado los turnos de trabajo, destacó Deschapell.
Según explicó, la dirección del país está haciendo un gran
esfuerzo para asegurar las materias primas indispensables en las
distintas actividades de la industria de materiales de construcción,
lo cual incluye recursos importados.
Distinguió de igual manera, la ubicación de grupos electrógenos
para poner en funcionamiento plantas ubicadas en localidades que
todavía hoy no pueden recibir electricidad mediante el Sistema
Electroenergético Nacional.
Informó que en la Isla de la Juventud y Pinar del Río quedan
centros paralizados, sobre todo debido a la carencia de suministro
eléctrico. Reiteró, además, que el combinado de cerámica roja de San
Cristóbal presenta la situación más desfavorable y llevará meses su
reconstrucción.