Desde bien temprano salieron de La Habana. La misión: compartir
el trabajo que por estos días es arduo en todo el país. El mejor
estímulo: las carencias acaecidas luego del paso de dos endemoniados
huracanes. Son veinte jóvenes pertenecientes a la Policía Nacional
Revolucionaria, la Brigada Especial Nacional y la Logística del
MININT, que serán relevados semanalmente por otros tantos hasta que
no quede huella del desastre, no solo en Pinar sino en todas las
provincias golpeadas.
Según afirma el mayor Jorge Gómez Ravelo, primer instructor de la
Sección UJC de la Dirección Política, estaban listos para auxiliar
desde el paso de Gustav; la llegada de Ike retrasó el refuerzo al
tiempo que intensificó los daños. Lo que sí no varió fueron los
deseos de socorrer.
Al frente de este equipo va Chaluja, o mejor, el primer teniente
Yaser Cruz Chaluja, un muchacho de baja estatura que se pierde entre
brigadistas y vecinos. Brinda solo unos minutos de la jornada para
conversar. "Estamos cortando árboles derribados y recogiendo
escombros. Los vecinos nos llaman y nos piden que cortemos y
saquemos de sus patios las grandes ramas que ellos no pueden mover.
Llegamos siempre sobre las siete de la mañana y estamos hasta las
cuatro de la tarde. En un día acopiamos alrededor de diez camiones
de escombros. Qué decir de los vecinos, una ayuda mínima basta para
el más sentido agradecimiento".
Entre los pobladores de Bacunagua, Feliciano Díaz López retribuye
con especial énfasis. Es un hombre ciego que perdió su casa, y sus
hijos le construyeron una pequeña vivienda al lado. Allí, sentado en
la puerta y esperando la segura ayuda de materiales para construir,
corresponde por ahora la entrega de los jovencitos, quienes en poco
tiempo desmontaron su patio de árboles secos. En la casa contigua
Lázara Cruz y Arelys Martínez elogian la seriedad de los muchachos.
No faltan vasos de agua y tazas de café para enfrentar el duro
quehacer y el sol, hasta alguna que otra invitación a comer refleja
el agradecimiento de la comunidad.
Preguntando por el que más trabaja llegamos hasta José Miguel
Oliva, primer suboficial de la Brigada Especial Nacional, quien
asegura que el objetivo más importante es terminar la tarea diaria
para comenzar la otra jornada. "Vinimos a trabajar y no a mirar los
desastres". Afirmaciones como esa hablan de una juventud cubana a
prueba de huracanes.