"Los diputados recibimos información relacionada con las líneas
generales que sustentarán la nueva legislación y de las razones
fundamentales —ampliamente publicitadas— por las cuales el país está
necesitado de empezar a trabajar en ella. Entre estas destacan el
envejecimiento avanzado de la sociedad cubana y la urgencia de
realizar ajustes en la política de seguridad social, que siempre ha
estado encaminada a no dejar a ninguna persona abandonada o sin
recibir la atención debida."
Y acordaron realizar la consulta popular...
La Asamblea Nacional tomó el acuerdo de someter el anteproyecto
de Ley a un proceso de consultas lo más amplio posible, y solicitó a
la CTC y al MTSS que lo organizaran de manera que todos los
trabajadores pudieran discutir su contenido, dar opiniones, sugerir
la modificación o adición de artículos.
Tal proceder está amparado en una preceptiva constitucional. En
su artículo 75, inciso b, la Constitución de la República de Cuba
establece entre las atribuciones de la Asamblea Nacional del Poder
Popular la de "aprobar, modificar o derogar las leyes y someterlas
previamente a la consulta popular cuando lo estime procedente en
atención a la índole de la legislación de que se trate".
Es por eso que, basado en las facultades otorgadas por la Carta
Magna, atendiendo a la materia sobre la cual se va a legislar (la
cual requiere de atención especial por el sensible tema que aborda)
y siguiendo además los principios de la democracia revolucionaria
socialista, la Asamblea acordó llevar el anteproyecto a consulta
popular.
¿Cómo participan los diputados en esta fase del proceso?
En estos momentos los diputados tienen indicaciones del
Presidente de la Asamblea Nacional de coordinar con las secretarías
de las asambleas municipales y provinciales del Poder Popular y
participar en los procesos de discusión y análisis que se están
desarrollando en los centros laborales.
Esto persigue dos objetivos: primero, que los diputados aporten
elementos de análisis y contribuyan a esclarecer cualquier duda o
preocupación; y al mismo tiempo, nutrirse de los criterios,
opiniones y valoraciones que manifiesten los trabajadores. En esa
tarea están involucrados con los compañeros de la CTC y del MTSS.
Concluidas las consultas con los trabajadores ¿qué pasos se
darán?
Una vez finalizado el proceso de consultas, la Central de
Trabajadores (CTC) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
deberán presentar un informe a la Asamblea Nacional del Poder
Popular.
La dirección de la Asamblea tiene concebido iniciar entonces un
recorrido por todo el país para discutir el anteproyecto con los
diputados. Terminada esta fase, se harán las correcciones
pertinentes en el texto, conforme con lo que se considere necesario
enmendar o perfeccionar. Luego, el proyecto legislativo será
presentado en su día a la Asamblea Nacional y corresponderá a los
diputados aprobarlo o no.
¿Los criterios de los trabajadores serán valorados por los
diputados al discutir el proyecto?
Así es. Todos los criterios serán debidamente valorados y
ponderados en su día a partir del informe que los compañeros de la
CTC y del MTSS le presentarán a Asamblea Nacional sobre los
resultados de este proceso y las opiniones y consideraciones que
emitan los diputados.
Indiscutiblemente la consulta popular enriquece el anteproyecto
de ley, pues hay aportes, valoraciones, criterios acertados que
siempre ponen una tónica de perfeccionamiento en el proceso
legislativo.
Esta normativa jurídica va encaminada a incrementar la justicia
social en el país y a beneficiar a todos nuestros trabajadores, pero
bajo la óptica de una realidad incontrastable que hoy vive la
nación: el envejecimiento de la sociedad; esto necesariamente tiene
que conllevar a ajustes, análisis y proyecciones de trabajo.
No podemos esperar a que el tema se nos convierta en un problema
grave en el país; estamos a tiempo de ir, paulatinamente, adoptando
las medidas que sean necesarias para que ese proceso transcurra con
el menor costo posible. Hay que hacerlo, y es este el momento ideal.
Pienso que todo nuestro pueblo, incluso aquellas personas que no
están involucradas en las consultas, deben meditar en la
trascendencia del proceso que se está desarrollando; un proceso en
el que el Estado revolucionario cubano da, una vez más, muestra del
sentido que tiene de la democracia como ejercicio del poder por el
pueblo. Eso es muy importante que se tome en cuenta.
Es un acto de una trascendencia política increíble. En cualquier
lugar del mundo esas leyes no transitan el mismo camino; en otros
países se someten al Congreso y los trabajadores vienen a enterarse
cuando son publicadas y de obligatorio cumplimiento.
Aquí no. Vamos a un proceso de consulta, de toma de opinión, de
ir creando concientización de la envergadura del fenómeno social al
cual estamos abocados y al que estamos obligados a dar solución. Es
muy importante que lo sepamos y tomemos conciencia del acto político
que hoy se está desarrollando en toda la nación.