Se
hacen llamar Ogguere, locución yoruba que podemos traducir como el
alma de la tierra. Precisamente de sus raíces afrocubanas también se
nutren para entregarnos su "hip hop a lo cubano", además de los más
disímiles ritmos del acervo musical de la Isla.
El teatro Mella sirvió de escenario a tres presentaciones
consecutivas el pasado fin de semana, donde con distintos invitados
estrenaron dos temas e interpretaron la mayoría de los incluidos en
su disco Llena de amor el mambo (Asere Producciones), con el
que obtuvieron el Premio Cubadisco 2008 en el apartado de hip hop-rap-reguetón.
Edrey y Ulises decidieron unirse hace casi seis años para
fusionar rumba, mambo, funky, bolero, entre otros géneros, con el
rap para redimensionarlo y enriquecerlo cada vez más. Durante los
tres días de concierto, bajo la conducción de la actriz Edenis
Sánchez, contaron en días alternos con la presencia de las cantantes
Diana Fuentes en el tema Ciudad eléctrica, incluido en el
fonograma, y de Isis Flores con un tema de su propia autoría. El
pianista Roberto Fonseca, director del grupo Temperamento, acompañó
al dúo impregnándolo con su impronta jazzística en el conocido tema
De lo popular a lo clásico, que en el disco interpretan junto
al cantante de Los Van Van, Robertón Hernández.
La danza fue otra de las manifestaciones artísticas que
conformaron el espectáculo mediante las actuaciones de la agrupación
Café con Tap y de la bailarina de Danza Contemporánea, Katia Pérez.
El público aclamó, tarareó y bailó los populares temas, ¡Como
está el yogurt!, Los niches de tu vida y Ron con dulce.
La ocasión fue propicia para estrenar Llegó la manteca a Santos
Suárez, homenaje a Chano Pozo, y Se te dan tan fácil,
canciones que se incluirán en su próxima producción discográfica.
Ogguere busca su identidad en la propia diversidad de la música
cubana y entre las dispares líneas creativas de las actuales
agrupaciones de su tipo. Con letras reflexivas sobre nuestra
cotidianidad, apuestan por un hip hop al decir de sus propios
integrantes, "más natural, casi libre de las máquinas
electroacústicas y con mayor cantidad de instrumentos percutivos
para lograr diversas sonoridades".
Al finalizar la presentación ambos músicos le comentaron a esta
redactora que Ogguere no es más que el reflejo de la Cuba de hoy y
que su música se alimenta de todo lo que sucede en el mundo sin
perder su esencia y la identidad nacional que tanto los identifica e
inspira.