Entre el 4 y el 8 de octubre de 1963 la caprichosa ruta del ciclón
Flora azotó las antiguas provincias de Oriente y de Camagüey.
La
presencia de un frente anticiclónico de altas presiones en el norte
y el occidente de Cuba determinó el paso lento e irregular del
meteoro, que se estacionó casi dos días en aquella región e hizo un
extraño movimiento en forma de lazo. Esto provocó que sus lluvias
torrenciales se descargaran casi por entero en una misma área. Al
bajar con rapidez, las aguas de las vertientes montañosas provocando
inundaciones sin precedentes, que alteraron el ecosistema.
Inmediatamente que se conoció el peligro del fenómeno, llegaron a
la zona oriental Fidel, Raúl, Almeida y otros dirigentes, quienes
arriesgando sus vidas participaron en las labores de salvamento,
como recuerdan estas escenas la participación del Comandante en
Jefe.
Se estima que las pérdidas de vidas humanas superaron las 1 100,
y la nación sufrió estragos materiales millonarios. Hubo
participación de todo el país en la recuperación. Como ahora, de
pueblos hermanos y amigos también llegó la ayuda solidaria.
