Cacaoteros no renuncian a cumplir

Jorge Luis Merencio Cautín

BARACOA, Guantánamo.— Quien desee obtener un testimonio de cómo hay que trabajar en estos tiempos de recuperación (y siempre) puede acudir a la finca de Aquiles Legrá Reyes, ubicada en la comunidad de San Luis.

Yácer (en primer plano) da los toques finales a la rehabilitación de su plantación.

Las tareas que allí se desarrollan para rehabilitar el cacao, uno de los renglones agrícolas más dañados por el Ike en ese municipio y en la provincia, están matizadas por la solidaridad entre productores y formas de producción, la incorporación de jóvenes al trabajo y el buen aprovechamiento de la jornada.

Entre la docena de hombres que cooperan con Aquiles en el corte de los árboles derribados sobre el cacao, en la limpia y rehabilitación de las plantaciones y en el restablecimiento de la sombra, se distinguen, por su juventud, Noilbel Zúñiga (18 años) y Yainier Guilarte (19). Ellos aseguran tener edad suficiente para estar hoy donde su comunidad y el país más lo necesitan. También asisten al productor sanluisero integrantes de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Lázaro Peña, de la Unidad Básica de Producción Cooperativa Ernesto Che Guevara y de la Cooperativa de Crédito y Servicios Wílber Galano.

La salvación rápida de mi finca, con 6,6 hectáreas dedicadas al cacao, hubiese sido imposible sin este apoyo, sin esta dedicación, afirmó quien es considerado uno de los más sobresalientes cacaoteros del país.

Ignacio Lobaina, especialista de la Delegación Municipal de la Agricultura, asegura que la cooperación entre productores y formas de producción es parte de la estrategia de los baracoenses para restañar en el menor tiempo posible los perjuicios al sector, en especial al cacao.

El huracán Ike dañó 4 700 hectáreas del cultivo en la provincia y 5 700 quintales de cacao en pulpa. De esos totales 4 155 hectáreas y 4 587 quintales, corresponden a Baracoa, principal productor nacional.

Mientras algunos cacaoteros estiman en un 30% la reducción de la cosecha para el año entrante, productores como Rolando Yácer, el mejor del país en la última década, no renuncian a la entrega de un solo quintal de los comprometidos para el año en curso.

Optimista como siempre, aseguró que "no hay de qué lamentarse, pues la naturaleza nos quita y nos da, y ya nos está dando una buena floración en las plantaciones, al menos en mi CCS René Gamboa, de La Poa de Sabanilla.

"Mi meta —sentenció el reconocido cosechero—a es sembrar tres plantas por cada una perdida."

 

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