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La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), advirtió hoy que el incremento de la producción
de biocombustibles en el mundo representa diversos riesgos para el
hombre.
El informe anual de la FAO, con sede en esta capital, puntualiza
que es urgente la evaluación de esta alternativa para obtener
energía y su relación con los daños que ocasionaría a los alimentos.
Se trata de seguir con el objetivo de asegurar la alimentación a
nivel mundial, proteger a los agricultores pobres y asegurar un
amplio desarrollo de las regiones y un accionar ecológicamente
sostenible, indica.
"La actual política de algunos países consiste más bien en
privilegiar a algunos productores en algunos países industriales a
costa de sus colegas en la mayoría de los países en desarrollo",
criticó el director general de la FAO, Jacques Diouf.
Indicó que las decisiones para la producción de biocombustibles a
partir de caña de azúcar, maíz y oleaginosas deben tener en cuenta
las necesidades alimentarias de los países.
Subraya que el objetivo más alto debe seguir siendo liberar a la
humanidad del flagelo del hambre.
Indica la FAO que la producción de biocombustibles a partir de
productos agrícolas se triplicó desde el 2000.