.— Cientos de personas protestaron
frente a la base militar de Palmerola, en la provincia hondureña de
Comayagua, y exigieron la salida de las tropas estadounidenses
acantonadas en el lugar desde la pasada década de los 80.
Este es un acto de repudio a la existencia de esa base, desde
donde salieron los ataques al pueblo salvadoreño, nicaragüense y el
propio pueblo hondureño, expresó el coordinador del Bloque Popular
(BP), Carlos Reyes.
Durante el acto, celebrado la víspera, el dirigente culpó a los
estadounidenses del asesinato de miles de centroamericanos en el
período y de la división social vigente.
Las fuerzas norteamericanas permanecen en ese enclave -amparadas
por un acuerdo suscrito entre los gobiernos de ambos países durante
la identificada como Guerra Fría-, bajo el pretexto del combate al
narcotráfico y para operaciones militares en la región, explicó hoy
el diario Proceso Digital.
El dirigente popular recordó que los estadounidenses montaron
bases similares en toda Latinoamérica y especialmente en aquellos
territorios con grandes reservas de petróleo, gas, recursos
naturales y agua, y añadió que por eso, están pidiendo la salida de
esta de Honduras, tal como salió del Ecuador y otras naciones del
continente.
La petición de que la base militar de Palmerola sea cerrada y
convertida en aeropuerto comercial no es nueva: es una lucha vieja
que venimos haciendo, tal como la lucha contra el Área de Libre
Comercio para las Américas, los Tratados de Libre Comercio y contra
la militarización, explicó Reyes.
A inicios de 2008, el presidente Manuel Zelaya propuso habilitar
las instalaciones -donde también opera la Academia de Aviación
Enrique Soto Cano, de la Fuerza Aérea Hondureña- como aeropuerto
civil comercial, pero el proyecto no prosperó.
El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de
Honduras y el BP organizaron el mitin, como culminación del Segundo
Foro Latinoamericano contra la Militarización, al que asistieron
representaciones de 22 países del continente.