.—
El ministro venezolano de Comunicación e Información, Andrés Izarra,
condenó hoy ataques contra la libertad de expresión liderados por
grupos estudiantiles neofascistas en el occidental estado Zulia.
Entrevistado en el programa Despertó Venezuela, de Venezolana de
Televisión, el Ministro criticó los hechos protagonizados por lo que
calificó como una banda de extremistas violentos que asediaron este
lunes al diario Panorama.
Desde las nueve de la noche llegaron dos autobuses de jóvenes
neofascistas, y estuvieron hasta cerca de la medianoche profiriendo
amenazas para impedir la circulación del periódico zuliano, apuntó
Izarra.
No era un grupo muy numeroso -señaló-, provenían de la
Universidad del Zulia, pero es una realidad que se trata de una
mafia vinculada al gobernador de ese departamento, Manuel Rosales.
A estos delegados de la oposición siempre les ocurre que la
práctica los desmiente. Cuando hacen denuncias contra el estado
venezolano, después sucede que son ellos mismos los violadores de
derechos, acotó.
Por otro lado, el titular de Comunicación comentó que el Rey Juan
Carlos de España debe tener cuidado con quien se reúne, a tenor de
la aparición de fotos del monarca con conspiradores subversivos
venezolanos dueños de medios de prensa.
Mire a ver con quien se retrata usted, señor Rey, porque el
editor del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, fue acusado de
ser un aliado de grupos vinculados a planes de magnicidio contra el
presidente Hugo Chávez, recalcó el funcionario.
Izarra subrayó que, pese a las maniobras desestabilizadoras
opositoras, la Venezuela de la verdad se impondrá siempre a la
Venezuela de las mentiras, ya que este gobierno tiene una actividad
comunicacional dinámica y confiable, dijo.
El ministro indicó que eventualmente, en un futuro, podría
considerarse la posibilidad de celebrar un referendo popular para
estudiar probabilidades de revocar concesiones de trasmisión a
algunos medios de prensa evidentemente agitadores.
Más temprano, el propio diario Panorama denunció que alumnos de
la Federación de Centros Universitarios habían cercado las
inmediaciones de la sede del periódico para protestar por datos
publicados sobre la muerte del líder estudiantil Julio Soto.