¿Y ustedes, cuándo regresan?

AMELIA DUARTE DE LA ROSA

"Tú traes las claves y las maracas, yo traigo las cazuelas como tambores y las niñas cantan¼ ", así creaban una banda los niños en la plaza José Martí mientras tocaba por primera vez, en el pueblo de Viñales, la Banda Nacional de Conciertos.

Foto:JORGE LUIS GONZÁLEZ La Banda Nacional de Conciertos magnetiza a los pequeños moradores de Viñales

Como casi todos los días, la mañana también se nubló pero aun así en la plaza con su antiquísima iglesia y la Casa Municipal de Cultura los pobladores se congregaron para disfrutar una jornada con música de concierto. Una mañana distinta a pesar de todos los cambios que han padecido durante las últimas semanas.

Desde el paso de los huracanes la naturaleza no es la misma en ese poblado turístico de Pinar del Río. En el trayecto hacia la comunidad son claramente visibles los efectos del viento en la otrora frondosa vegetación de los mogotes y en las casas de los habitantes.

Los estados de ánimos tampoco son los mismos, pero al decir de Francisco González, director de la Casa de Cultura, "el arte es la inyección para devolver el ánimo, es la medicina que cura y relaja". Por eso la Dirección Municipal ha tratado de mantener la vida cultural activa, no solo con las ocho brigadas artísticas que han visitado el pueblo, sino con actividades tradicionales como la concurrida Noche Campesina que se realiza todos los miércoles, y el estreno de la película Kangamba en la sala de televisión.

En el centro del pueblo, la Banda comenzó ejecutando la contradanza Cecilia Valdés del fundador de la Ópera Nacional de Cuba, Gonzalo Roig, para luego amenizar al público con piezas antológicas del folclor mexicano y el estreno de la obra Viñales, de Horacio Cabrera.

En tanto, los niños comenzaban a planear su primera incursión artística. A veces corrían por la plaza y viraban con una idea nueva o un nuevo miembro para la banda. Cuando de repente uno de ellos me pregunta: "¿los músicos están aquí porque somos damnificados del ciclón?", "si" les contesté y un muchacho que participaba desde lejos me dijo: "ojalá no pierdan la costumbre, me refiero a los artistas en general, eso es bueno para que el pueblo se instruya".

Al concluir la presentación de los 82 músicos de la Banda con su director Moisés Hernández, dos cantantes del Teatro Lírico Nacional, y la actriz Kenia Ortiz, quienes sin dudas entregaron a los viñaleros su mejor manera de ser útiles en estos momentos, el público aplaudió y agradeció sin tapujos la distracción.

Finalmente, mientras nos preparábamos para el regreso, los niños impresionados con lo que acababan de presenciar, continuaban organizando su banda. Los dejé motivados con la idea momentánea de actuar en la plaza y buscarse un nombre. Con la despedida, Kike, uno de ellos me preguntó: "Entonces ¿ustedes cuándo regresan?", "esperemos que pronto", pude contestarle.

 

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