A unos 30 kilómetros del municipio de Jiguaní , como otras mini
industrias quedó un poco olvidada tiempo atrás, pero en las actuales
circunstancias recobra la mirada de muchos, dadas sus virtudes como
aprovechadora de recursos naturales locales.
Su colectivo de 67 trabajadores (la mitad de la plantilla) ha
terminado centenares de camas y taburetes para familias granmenses
que perdieron esos bienes con las inundaciones provocadas en
noviembre del 2007 por la tormenta tropical Noel y ahora por el
ciclón Ike.
De sus pequeños talleres salen además calderos, espumaderas,
vasos y platos plásticos y otros útiles para instalaciones de la
Salud, la Educación, y comedores de campamentos de Granma donde se
concentran las fuerzas vinculadas a la recogida de café y la
reanimación de los cultivos varios.
Porque su misión es satisfacer en lo fundamental necesidades de
los serranos (por ejemplo con herraduras y clavos), antes El Cepillo
era reconocido también como la mini industria de la montaña, pero
hoy varios de sus bienes recorren el llano: muebles confeccionados
con bejuco guaniquiqui, trapeadores, ejes para bicicletas, betún
para zapatos, jabón líquido y sólido, y otros.
Según información de Nelson Espinosa Enamorado, director de la
empresa provincial Dione Artesanía-Industria, la entidad en el
municipio de Jiguaní podrá crecer si se crean las condiciones para
explotar más la mini tenería para fabricar fajas, guantes y otros
medios de protección, o se retoma la fabricación de gatos mecánicos,
por citar otras dos de sus posibilidades.